Su liberación se produjo el sábado y este domingo los tres tomaron un avión desde Turquía que aterrizó sobre las 10H00 locales (08H00 GMT) en la base militar de Torrejón de Ardoz, en las afueras de Madrid, informó una portavoz del gobierno.

Bajo una lluvia insistente, los esperaban la vicepresidenta del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y sus allegados. La hermana de Pampliega, Alejandra, se abalanzó sobre él cuando bajaron del avión, sonrientes y en aparente buen estado, según las imágenes difundidas por el gobierno.

"La mejor noticia del mundo. Llorar de alegría se quedaría corto", había escrito horas antes en Twitter.

"¡Bienvenidos!", publicó en esta red social el jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, junto a una fotografía de los periodistas descendiendo del avión. El rey Felipe VI llamó a cada uno de los periodistas a su llegada, indicaron fuentes de su entorno.

López, Pampliega y Sastre fueron secuestrados por hombres armados el 13 de julio de 2015 cuando circulaban en una furgoneta en el barrio de Maadi de Alepo (en el norte del país), escenario de combates constantes desde el inicio de la guerra.

Fuentes gubernamentales señalaron este domingo que estuvieron retenidos por el Frente Al Nosra, rama siria de Al Qaida. Según estas fuentes, recibieron un trato mejor que los otros tres reporteros españoles secuestrados entre 2013 y 2014 por el grupo Estado Islámico, responsable de la ejecución de numerosos rehenes.

Su desaparición no se hizo pública hasta el 21 de julio, cuando las familias pidieron a los medios "paciencia" y "respeto" para facilitar la liberación. Los raptores distribuyeron recientemente un vídeo de sus rehenes pero los medios no lo difundieron a petición del gobierno español.

El silencio se rompió el sábado, cuando el gobierno español y la federación española de prensa anunciaron su liberación, agradeciendo especialmente la colaboración de Turquía y Catar en la fase final del proceso.

La investigación estuvo liderada por el servicio de inteligencia español, el CNI. Se desconoce si se pagó algún tipo de rescate.

- 'Espinacas con bechamel' -

"Al fin ha llegado el día que llevábamos esperando desde casi un año: nos sentimos felices y aliviados", afirmó este domingo la presidenta de Reporteros Sin Fronteras (RSF) en España, Malén Aznárez.

"Cuando he hablado con él por teléfono ha sido maravilloso. Tenía la misma voz de siempre, la de cuando era niño, y me pedía continuamente perdón por lo que me ha hecho pasar", dijo la madre de Antonio Pampliega, María del Mar Rodríguez Vega, citada por RSF.

La madre del reportero tenía claro cómo pensaba recibir a su hijo, con "un plato de espinacas con bechamel, que es lo que más le gusta".

Los tres trabajaban como periodistas independientes, aunque colaboraban con varios medios españoles como los periódicos La Razón o ABC, la televisión Cuatro o la radio Onda Cero. Pampliega y López habían colaborado con la AFP en la cobertura de este conflicto.

Todos tenían experiencia en zonas conflictivas. Sastre, de 35 años, realizó numerosos trabajos en Latinoamérica, en las cárceles de El Salvador o en las rutas de migración desde México a Estados Unidos.

"Es un periodista inquieto, muy idealista y siempre quiere estar donde se produce la noticia", dijo este domingo Julián Cabrera, director de informativos de Onda Cero, radio para la que colaboraba.

Pampliega, de 33 años, trabajó en Irak, Líbano, Pakistán, Egipto, Afganistán, Haití, Siria o Sudán del Sur.

López, el más veterano con 45 años y reconocido con varios premios, cubrió como fotoperiodista independiente la situación de Afganistán, Irak, Kosovo o Haití.

Siria es uno de los países más peligrosos para los periodistas, según Reporteros Sin Fronteras, que ha contabilizado desde el inicio del conflicto en 2011 el asesinato de al menos 139 periodistas y 47 blogueros y ciberactivistas.

En septiembre de 2013, otros tres periodistas españoles fueron secuestrados en Siria por el grupo Estado Islámico (EI). El corresponsal del diario El Mundo Javier Espinosa, el fotógrafo independiente Ricardo García Vilanova, y el periodista de El Periódico de Cataluña, Marc Marginedas, fueron liberados en marzo de 2014.

 

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