El movimiento xenófobo alemán Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente (Pegida) ha criticado la promoción de una marca de chocolatinas para la próxima Eurocopa con los rostros de los jugadores de la selección nacional, por incluir a los de origen extranjero.

La filial del grupo islamófobo en Bodensee tachó de "chiste" en su perfil en Facebook que en unos envoltorios de la marca Kinder apareciesen las caras de los centrocampistas Ilkay Gündogan y Emmanuel Boateng, con padre turco y ghanés, respectivamente, según recogen hoy varios medios alemanes.

"¿De verdad se puede comprar algo así? ¿O es un chiste?", escribía entre emoticonos de horror el titular de la cuenta bajo una fotografía de los envoltorios en la balda de un supermercado.

El comentario tuvo una gran acogida entre los cerca de 14.000 seguidores de la cuenta, que lo reenviaron hasta 284 veces, lo que provocó un debate entre defensores y detractores de la campaña que, hasta el momento, consta de casi 250 intervenciones.

Ante la polémica, la confitería italiana Ferrero, fabricante de Kinder, se distanció a través de su perfil en Facebook "de cualquier forma de xenofobia y discriminación", y agregó que no iba "ni a aceptar ni tolerar" este tipo de comentarios en su página de la red social.

Con motivo de la inminente Eurocopa en Francia, que empieza el 10 de junio, la marca de chocolates Kinder lanzó recientemente en Alemania una promoción especial en la que se incluían los rostros de los once jugadores más populares de su selección.

Pegida, creada a finales de 2014, saltó a la fama en Alemania por sus manifestaciones semanales en contra de los musulmanes y ha aprovechado para extender su mensaje xenófobo la crisis de los refugiados.

 

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