El iPhone es uno de los artefactos tecnológicos más po­pulares del mundo. Y es adictivo.

Así lo revela un estudio desarrollado por la Universidad de Stanford en EEUU, replicado por el sitio LiveScien­ce.com, el cual asegura que el superteléfono puede llegar a convertirse en parte imprescindible de la vida de los 200 encuestados.

Lo más destacado del estudio es cuán rápido este móvil llegó a convertirse en parte esencial de la vida de sus usuarios, teniendo en cuenta que fue estrenado hace sólo tres años y que el 70% de los encuestados lo tiene hace menos de un año.

Un 85% de los sondeados confesó utilizar el teléfono como reloj y un 89%, como despertador. En tanto, un 15% dice que el iPhone los ha convertido en adictos a contenidos multimediales, mien­tras que un 32% manifestó estar preocupado ante la posibilidad de volverse dependiente.

En una escala de 1 a 5, en que 5 es "muy dependiente" y 1 "para nada dependiente", el 10% de los estudiantes se considera completamente adictos al aparato, un 34% se rankea de acuerdo a la opción 4 y sólo el 6% dice que no son para nada dependientes.

"Hay que tener autoncontrol"
Miguel Arias, sicólo experto en nuevas tecnologías dice que "la adicción no tiene que ver con las tecno­lo­gías, sino que con los hábitos de uso. Lo que pasa con el iPhone es que tiene un diseño muy intuitivo que hace que las personas generen una re­lación con él. Esto se da más en personas con ciertas características personales u otras adicciones que tienden a generar circuitos de dependencia o ansiedad. En general, hay que aprender a usar el celular y no ser una víctima de éste.