El crecimiento demográfico, la estructura de edades en una sociedad y la composición familiar influyen de manera importante en el cambio climático, según el informe sobre el "Estado de la Población Mundial 2009". 

Según este estudio, el crecimiento demográfico del planeta no es el elemento determinante del cambio climático, pero si influirá en su evolución y en la manera cómo las poblaciones se adaptarán a sus consecuencias más visibles, como el aumento del nivel del mar, la violencia de las tormentas y la intensidad de las sequías.

Aquí tres conclusiones:



1) El estudio indica que un divorcio puede generar más emisiones de gases de efecto invernadero que un nacimiento, por cuanto una familia se divide y supone, en adelante, dos hogares, probablemente dos coches y, en general, una situación que significa prácticamente duplicar el consumo de energía doméstica.



2) Los hogares en países de ingresos altos, que suelen contar con pocos miembros, generan más gases de efecto invernadero que los hogares en naciones en desarrollo, compuestos en general por más personas.



3) Las mujeres soportan de manera desproporcionada el peso del cambio climático, a pesar de ser las que menos contribuyen a ese fenómeno, salvo en sus conductas de sobre consumo.


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