Cada vez que alguien sale del escáner corporal, un grupo de curiosos comienza a examinar la imagen generada por la requerida má­quina.

Esta mole usa rayos X para ver literalmente hasta lo que hemos comido.

“Este dispositivo está diseñado para detectar, por ejemplo, si alguien ha ingerido un ovoide con droga”, explica Enrique Gonzitolo, Director de Ventas para Latinoamérica de Smiths, la empresa que lo fabrica.
El ejecutivo agrega que es muy seguro, puesto que no tiene daños para la salud y que la radiación es tan mí­nima que no afecta si­quiera a una embarazada.

El escáner ya es usado en varios países, como Colombia, Perú, Argentina, Brasil, Estados Unidos, Europa e incluso existe uno en el aeropuerto Arturo Merino Benítez.

Respecto a las reticencias que cuestionan a la máquina en el plano ético, Gonzitolo dice que, según sabe, los países no someten a las personas obligatoriamente a la examinación, puesto que si la persona no quiere ser observada, hay alternativas que pueden seguirse, según la legislación de cada país.

También existe Eqo, que puede ver lo que se lleva bajo la ropa, pero no dentro del cuerpo. Usa ondas milimétricas que se convierten en imagen en el monitor.