Marco Enríquez-Omina­mi, tercero en la contienda presidencial de diciembre pasado, deja de ser parlamentario este jueves, día en que no sólo asume su sucesor sino que también el mandatario electo Sebastián Piñera. Fue invitado por la Presidencia del Senado a la ceremonia, que se anticipa como austera debido al devastador terremoto que se desplegó en el centro sur del país. Sin embargo, nos indica que hasta ahora no va.

"Lo más probable es que estaré en Concepción el día del cambio de mando, trabajando en coordinar y colaborar con las ayudas recolectadas para el sur por nuestra campaña www.chileenaccion.cl. Así como lo hice la semana pasada en Boyeruca", nos dice.

Se termina tu trabajo como diputado. ¿A qué dedicarás tu cotidianidad a partir del 12 de marzo?
Respecto de mi futuro, avanzaré con muchos en la reconstrucción de Chile -estoy hiper disponible para ayudar a cualquier iniciativa- y en una nueva forma de participar en política. No le tengo miedo a no tener cargos, es más, nunca ha sido ese el motor en mi vida.

¿Cuál crees que fue tu mejor aporte legislativo, si pudieras acotarlo a una o dos iniciativas?

La iniciativa que más me enorgullece es terminar con el cobro por aclaraciones del mal llamado Dicom. Fue una ley mía la que detonó la reforma en 2006, y en los hechos más de un millón de chilenos aclaran gratuitamente su deuda. Otro logro es que después de 40 años se votó, a raíz de nuestra candidatura presidencial, la ley de voto para jóvenes. También ahora depende de los senadores que avance tal como se comprometieron en enero.