Chayenne Alexis McKeehan, una niña de tres años, falleció en Tennessee (Estados Unidos) después de que confundiera la pistola del padrastro con el mando de la videoconsola Wii. La niña, se disparó en el estómago con un revolver que encontró en una mesa de su casa.

Al momento del incidente, la madre estaba sentada frente al computador, mientras que el hermano pequeño (de tan sólo tres meses) estaba jugando a pocos centímetros.

La madre, de 32 años, dijo a la policía de que la pequeña podría haber confundido el arma con un mando de la videoconsola ya que recientemente habían jugado con ella a un juego para el que es necesario el accesorio con forma de pistola.

"Viendo la pistola de juguete junto a la real puedes entender que sea casi imposible que una niña de tres años pueda ver la diferencia", señaló el Sheriff del condado.

En la noche anterior a los hechos, el padrastro había escuchado un ruido fuera de la casa, por lo que cogió el arma que tenía en un armario cerrado, la cargó y al no encontrar a nadie, la dejó olvidada en la mesilla de noche.