Luego que la semana pasada se descubriera que el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, autorizó la creación de una unidad que estudiara la situación electoral de la Nueva Mayoría en todas las comunas de país, el bloque político Chile Vamos presentó un oficio a la Contraloría de la República para que estudie una eventual intervención electoral del Gobierno. 

“Vamos a ser manejada nosotros estamos empezando un año electoral y queremos que la ciudadanía se pronuncie sin intervención del Gobierno, sin que influya en la toma de decisiones”, dijo en la presentación del oficio el presidente de Renovación Nacional, Cristián Monckeberg. 

Para él, una de las cuestiones que más duda genera respecto a la eventual intervención es el esfuerzo de parte de la subsecretaría del Interior por preocuparse de estas materias usando dineros de propiedad del Fisco.

“Lo que hay aquí es utilización de recursos públicos, hay viáticos, lo que hay aquí es recorrer el país para buscar los mejores candidatos, parece el comité político de un partido y no una subsecretaría del interior que tiene otras funciones”, dijo Monckeberg. 

“En esto está involucrado el subsecretario del Interior y además una serie de funcionarios ‘medios pollos’ que tiene él en su repartición, recorriendo el país, buscando buenos candidatos, haciendo un análisis electoral utilizando recursos públicos y decidiendo en una función que es netamente de los partidos político”, aclaró el presidente de RN. 

“El Gobierno cada día comete errores de distinta índole y esta es una más”, agregó el también representante de Chile Vamos. 

Cabe mencionar que la unidad a la que se refiere Monckeberg consiste en una que consideró el trabajo de un asesor que recorrió el país analizando el panorama electoral de la Nueva Mayoría comuna por comuna. 

Tras ello, se entregó un detallado informe a las secretarías de los partidos del oficialismo, indicando qué candidato municipal hay que “mantener” y los otros que “están en riesgo”. Sobre estos últimos, el documento precisaría nombres que tendrían una mayor posibilidad de ganar. 

Tales documentos fueron entregados en total secretismo y ni siquiera hubo intercambio de correos electrónicos entre los involucrados, para reducir así el riesgo de filtración. 

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