El año 2013 cambió la vida de Emilio Cruz, cuando se enteró que le habían detectado un cáncer de próstata, enfermedad que le removió su estado anímico, pero logró reponerse gracias al apoyo de su esposa quien le planteó la idea de hacer algo nuevo, por lo que quiso retomar sus estudios que habían quedado congelados desde la década del '60 en 2º año de Humanidades. 

Ese mismo año empezó a estudiar en 7º básico en la modalidad nocturna del Colegio Villa Santa María de la comuna de El Bosque, en el que se graduó con excelencia académica de 4º medio, lo que le permitió acceder a la universidad. 

Emilio está en primer año en la carrera de Bachillerato de Ciencias y Humanidades en la Universidad de Santiago de Chile (Usach), lo que le ha permitido convivir a diario con jóvenes de los que aprenden de forma mutua. 

“Yo me siento como un cabro chico con todos los niños, me siento el descueve, los chiquillos me transmiten toda su energía y yo la absorbo y vibro con ello todos los días”, cuenta Emilio. 

Los buenos resultados académicos del universitario de 70 años, permitieron que llegara a la Usach a través del programa especial “Ranking 850”, el que incentiva la educación transversal más allá del puntaje obtenido en la PSU, de hecho el mínimo es de 475 puntos, exacta puntuación que logró Emilio. 

Estos meses en la educación superior han sido enriquecedores para su experiencia de vida, lo que comparte con sus nietos Joaquín (11) y Matías (1), quiénes le repiten a diario que es un ejemplo para ellos. 

“Mis nietos están felices con que yo sea universitario, el mayor Joaquín siempre me dice que soy un referente importantísimo y en el colegio lo felicitan, todos preguntan como me va en la universidad y me presentan como un ejemplo a seguir, lo que me gusta porque sé que soy un referente, por eso yo lo llevo a la universidad y comparto mi alegría”, agrega el estudiante. 

Actualmente Emilio tuvo que congelar sus estudios por un problema médico de su esposa, pero cuenta que el próximo año retomará sus clases y ya tomó la decisión de seguir la carrera de Derecho para en unos años más llegar a ser abogado y trabajar. 

“Quiero trabajar después que me titulé, porque quiero hacer algo con lo que ya aprenderé tantos años y me hace feliz”, añora Emilio.