La entrevista al sacerdote jesuita Felipe Berríos en el programa de TVN "El informante" ha generado revuelo en la opinión pública. El ex capellán de la organización  Un Techo para Chile, asociado a los sectores más influyentes del ámbito politico y económico de la sociedad chilena,  vive en Ruanda. Desde allá lanzó algunas definiciones sobre el estado actual del país y su élite. 

"Nosotros hemos acaparado lo que no nos pertenece. Nosotros si tenemos más habilidades o más estudios es para ponerlos al servicio de los demás y no acaparar. Dios nos dio a nosotros todas las posibilidades para que continuemos la creación no nos apropiemos de ella ni abusemos de las personas"

Berríos agregó que hay mucha gente que "dice que cree en Jesús, pero su verdadero dios es el consumo. Representado en la Navidad por el viejo pascuero".

El sacerdote jesuita entró en la contingencia opinando sobre el lugar de los jóvenes en la política: "Me gustaría decirle a los jóvenes que no se metan en la maquinaria del consumo desenfrenado (…) el joven quiere cambios, no tienen los traumas nuestros y por eso estoy contento que Giorgio (Jackson) y Camila (Vallejo) se metan en política y creo que esta fuerza de cambio hay que transformarla en movimientos políticos para que sean reales los cambios”,

Tampoco evadió el tema del lucro en la Educación y apuntó a la Iglesia. “La Iglesia ha lucrado creyéndose la dueña de la salvación y lucrar con eso”. y puntualizó  “Los colegios católicos no debieran ser excluyentes, deben ser abiertos a todos, a niños sin dinero, con papás separados o a quienes tengan otra creencia (…) se ha puesto el acento en defender la libertad de la educación, pero no se ha puesto el acento en la liberad de poner a mi hijo donde yo quiera, eso hoy no es así (…) la Iglesia discrimina y la prueba de la blancura es, como lo dijo el Papa, que la iglesia debe ser de los pobres, y no lo está siendo, los pobres son visita, son motivo de caridad”.

Berríos, quien aseguró haber "cortado totalmente" con Un Techo Para Chile, apuntó sin nombrarlos, a movimientos conservadores dentro del catolicismo, muy populares dentro de la élite como el Opus Dei y los Legionarios de Cristo

"Hay grupos dentro de la iglesia que le han hecho un daño tremendo a la elite chilena, que ha hecho que se preocupe de unos ritos sin contenido buscando una salvación que Dios se las da gratuita, pero que quieren comprarla con buenas acciones, que cuando tocan sus intereses económicos dejan de ser buenas acciones. Los culpables son los que le han enseñado un Dios que no le cuestiona eso”

El sacerdote apuntó además a la credibilidad de la Iglesia

"Yo voy y bendigo los anillos de una persona separada, casada por segunda vez y al día siguiente recibo una llamada del Arzobispo o de Roma, y sin embargo voy a bendecir la sucursal de un banco, que está chupando la sangre de los chilenos y nadie reclama. Eso hace que la gente pierda credibilidad en la jerarquía de la Iglesia"