Películas en DVD. En este formato están disponibles las cintas que el Gobierno de Chile pone a disposición de los pasajeros del avión presidencial, cuando este realiza una gira al extranjero. Y durante 2014 y 2015, el Gobierno arrendó películas a un video club que le significaron un gasto de $1.972.000.

Así al menos lo informa La Segunda, medio que precisa que durante ese período de tiempo se arrendaron 280 películas y 10 “musicales2 al videoclub Magnolia, ubicado en el local 1 en Huérfanos 779, en pleno centro de Santiago. 

Según el reportaje, en la fecha en que se gastó más dinero por conceptos de arriendo fue en junio, cuando la Presidenta emprendió una gira a Europa, para reunirse con el Papa, con el presidente Francois Hollande, y para participar de la Cumbre Celac UE, en Bruselas, Bélgica. 

En esa oportunidad se gastó $240 mil en 30 filmes que quedaron a disposición de diputados, una orquesta juvenil, representantes de organizaciones no gubernamentales, periodistas, entre otros que viajaron junto a la Mandataria. 

El monto se asemeja al gastado en 2014, en una gira que realizó Bachelet a China y otra a Alemania. 

La cadena encargada de los arriendos de los filmes cobró distintas sumas en diferentes giras realizadas en 2015. Por ejemplo, en una oportunidad cobró $160 mil por 40 películas en un viaje que se realizaba a Estados Unidos; en otra 192 mil por 30 cintas en otro hacia Guatemala y Costa Rica; 140 mil por 20 películas y 5 “musicales” en una gira a México; y $112 mil por 15 títulos cinematográficos y 5 “musicales” cuando se voló a Nueva York. 

De esta manera, el Gobierno gastó $1.128.000 en 2014 y $844.000 en 2015, lo que en total dan los $1.972.000 durante los dos años. 

Cabe señalar que el precio al que el Gobierno arrienda las películas son los de un cliente normal, lo que implica que cada cinta cuesta $800 por noche, mientras que los estrenos tienen un valor de $1.000 por noche. Si se arriendan por tres noches, el costo es de $1.800 y tras ello se cobra una multa de $800 por día de retraso. 

¿Y qué títulos se eligen? Según la publicación, los filmes se escogen tras una recomendación “aptas para todo espectador” para evitar así que en medio del viaje una persona se encuentre con escenas subidas de tono o con otras que les pueda generar vergüenza. 

De esta manera, cuando el funcionario del Gobierno se acerca al videoclub a buscar las películas, ya va con un listado predeterminado de películas seleccionadas, aunque no se sabe quién las escoge. 

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