El jefe de la bancada de diputados del Partido Por la Democracia (PPD), Jorge Tarud, solicitó hoy a su correligionario, y cuestionado administrador de La Moneda, Cristian Riquelme, que renuncie a su cargo. 

Riquelme ha sido censurado por la Comisión Caval por haber sostenido en Palacio una reunión - no informada a sus superiores - con el gestor inmobiliario e imputado en el caso Caval, Juan Díaz; también por haber entregado al ministro Segegob, Marcelo Díaz, información incompleta sobre el borrado del disco duro del computador del ex Director Sociocultural de La Moneda, Sebastián Dávalos. 

Los cuestionamientos continuaron posteriormente con las omisiones de Riquelme en su declaración de patrimonio e intereses en el sitio de la Segpres y, finalmente, ayer, cuando Ciper Chile reveló en un reportaje que dos empresas creadas por el administrador de la Moneda (y en las que ya no participa), habían concertado contratos con la red de salud pública, entre 2013 y 2015, por un monto de $417 millones. 

Ante todos estos antecedentes, el diputado Tarud manifestó hoy que “el daño que el señor Riquelme le está produciendo al Gobierno y a la propia Presidenta Bachelet es inmenso y cada día que pasa el daño se profundiza. En consecuencia, él no tiene el derecho a seguir en esta línea imperturbable de no presentar su renuncia”. 

En la misma línea, el congresista sostuvo luego que “puede no haber nada ilícito en los actos por los cuales se le denuncia, sin embargo, aquí hay un tema ético”, y añadió que “la opinión pública se confunde entre las labores de un funcionario público, quien tiene poder de decisión, con sus actividades comerciales personales”. 

Finalmente, ante las críticas éticas formuladas por la UDI en relación a la permanencia de Riquelme en su cargo, Tarud aludió a la parcialidad del gremialismo con las supuestas irregularidades cometidas por emblemáticos personeros de ese partido, como Pablo Longueira. 

Al respecto el parlamentario afirmó que “no hemos escuchado precisamente a la UDI hacer críticas al traspaso de información privilegiada entre el mundo público y el mundo privado de parte de personeros de sus filas y, en consecuencia, también me gustaría escuchar una crítica de parte de ellos a los hechos escandalosos que han protagonizado parlamentarios y dirigentes de su propio partido”. 

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