No quieren más autos de lujos. Así al menos lo pidió el presidente Consejo de Asignaciones Parlamentarias, Sergio Pavéz, quien el 6 de mayo del año pasado envió un oficio a Marco Antonio Núñez, el presidente de la Cámara, indicándole que los dineros destinados al ítem de traslación no pueden usarse en vehículos para uso personal, sino que en aquellos que sirvan para la función parlamentaria. 

Según informa La Tercera, en el documento Pavéz habría explicado que “los fondos (estatales) pueden utilizarse en ‘vehículos destinados a apoyar la función parlamentaria’, es decir, no resulta posible arrendar vehículos para uso personal”.

En ese sentido, la petición agrega que “el correcto ejercicio de la labor parlamentaria no requiere del uso de vehículos de lujo, y que por supuesto los fondos públicos deben utilizarse en forma racional, sin incurrir en gastos excesivos o innecesarios”. 

En ese sentido, agrega que no es procedente arrendar vehículos de lujo para usarlos en otros contextos distintos a su trabajo. 

El oficio se envió luego de una solicitud interna que busca conocer los autos que arriendan los diputados con cargo al ítem “traslación”, para conocer así qué características tienen y cómo es que se gastan los $2 millones que los parlamentarios reciben al mes por ese concepto. 

En esa línea, el 4 diciembre del año pasado, el secretario de la Cámara, Miguel Landeros, firmó la recepción de otro oficio dirigido a Marco Antonio Núñez, pero esta vez estaba escrito por el diputado Gaspar Rivas, quien podía la información sobre los arriendos de los autos. 

Pero esos no fueron los únicos oficios que se enviaron, también hay uno que llegó a la Comisión de Régimen Interno, al Comité de Auditoría Parlamentaria y a la Comisión de Ética. 

Y pese a que estas solicitudes existen desde hace varios meses, recién el 16 de enero pasado se respondió a una de ellas, específicamente a la de Gaspar Rivas. Ahí se le indicó que la información se entregará al diputado “una vez reunidos los antecedentes solicitados”. 

Cabe señalar que el Parlamento entró en receso, por lo que la entrega de la información no podrá gestarse correctamente hasta marzo de este año.

PUB/JLM