El ex Presidente Sebastián Piñera volvió a criticar al gobierno de Michelle Bachelet, esta vez en una entrevista que publicó el diario español El País. Afirmó que en estos dos años de administración de la Nueva Mayoría "hemos perdido el rumbo y el ritmo".

Requerido por una evaluación del gobierno, Piñera respondió que "voy a tratar de ser lo más objetivo posible, porque los resultados están a la vista y no son buenos. Pérdida de capacidad de crecimiento, de creación de empleos y de capacidad de luchar contra la pobreza".

Añadió que "hemos perdido fortaleza en materias de equilibrios macro económicos y esa voluntad de diálogos y acuerdos que fue esencial para los logros de ese período de 24 años entre 1990 y 2014. Y dos de cada tres chilenos cree que vamos por mal camino. En 18 meses hemos perdido el rumbo y el ritmo y este hecho no puede ser ignorado ni barrido debajo de la alfombra".

También dijo que el gobierno partió de "un diagnóstico equivocado. Pensar que los chilenos querían barrer con los últimos 24 años, pasar la retroexcavadora y partir de cero. Eso no es verdad. Los chilenos quieren cambios, pero quieren cambios a partir de lo que juntos hemos construido".

Consultado si postulará a la Presidencia, afirmó que "no está en mis planes ser candidato, pero sin duda no estoy jubilado ni desinteresado, ni alejado ni marginado de lo que pasa en mi país. Yo estoy comprometido con el futuro de Chile y cuando lo estimo conveniente, aunque se moleste mi amigo, el presidente Lagos, voy a seguir levantando mi voz. Ahora, ¿desde qué trinchera y posición voy colaborar? No lo sé".

Acerca de la situación de Venezuela, expresó que el gobierno chileno "ha mantenido un silencio que yo creo que no se justifica. No hay una contradicción entre defender las democracias, las libertades y los derechos humanos con el principio de no intervención. En los tiempos modernos hay valores que no aceptan fronteras".

En el tema de la demanda marítima, Piñera indicó que "Evo Morales y Bolivia han realizado una estrategia comunicacional muy poderosa, muy fuerte, pero eso no cambia los hechos. Los países deben comprender que los tratados, cuando fueron válidamente celebrados y se encuentran plenamente vigentes, como el que Chile y Bolivia firmaron en 1904, tienen que ser respetados".

Añadió que "Chile siempre ha tenido y debe seguir teniendo una actitud de apertura al diálogo, pero a ningún país se le puede pedir que ceda parte de su soberanía simplemente porque otro país así lo pide o lo exige.

Y sobre el panorama de América Latina, señaló que veo dos grandes modelos. Por una parte están los países del ALBA (Alianza Bolivariana): Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia. Y por otra, los de la Alianza del Pacífico: México, Colombia, Perú y Chile. Al medio están Brasil y Argentina. ¿Cuál es la diferencia? Total y absoluta. En la Alianza del Pacífico tenemos democracias de verdad y en los países del ALBA no existen verdaderas democracias. No hay Estado de Derecho y separación de poderes, libertades de expresión y de prensa, alternancia en el poder, respeto por las minorías y debido proceso".

Agregó que "en los países de la Alianza del Pacífico creemos en una economía de mercado, libre, abierta, competitiva, integrada al mundo. Los países del ALBA tienen economías tremendamente controladas y hegemonizadas por el Estado, no integradas al mundo, sin libertades. Las diferencias son enormes y, más allá de las preferencias que uno tenga, los resultados están a la vista. No solamente la teoría sino que la evidencia muestra que un camino conduce al desarrollo y el otro al estancamiento".

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