Un evento tan informal como los Teen Choice Awards no llega a la categoría de ridícula exageración de los Grammy o de experimentar (generalmente mal) con el tema que ofrece la gala del MET. Tampoco requiere del nivel de elegancia clásica de unos Oscar o de la transgresión de los Video Music Awards. 

Siendo un poco más relajado, se requiere un poderoso atuendo de verano que no se vea como si se estuviera de turista en una playa o como si se fuesen a presentar en un concierto con luces y efectos especiales. Algo intermedio. Cálido, pero informal. Pero sobrio. Y elegante sin caer en clichés que van más por los terrenos de lo tradicional y formal.

Y las que lo lograron no lo hicieron en grande (sus vestidos no son tan trascendentes como para causar impacto en redes sociales), pero por lo menos supieron cómo iba a ser el evento en un clima caluroso. Además, usaron los colores entre temporadas: estampados y grafías setenteras. Rosa cuarzo y naranja otoñal. Asimismo, se atrevieron con conjuntos inspirados en la misma década.

Laverne Cox y Jessica Alba fueron un gran ejemplo de cómo reinterpretar una década pasada sin parecer salido de "Boogie Nights". Y estrellas más jóvenes se decantaron por vestidos ampliamente favorecedores.

En la galería verán los mejores looks del evento.