Kanye Wes fue sentenciado a dos años de libertad condicional, ha asistir a 24 sesiones de terapia para mejorar su carácter y 250 horas de servicio comunitario por golpear a un fotógrafo en el aeropuerto de Los Ángeles, hecho que sucedió hace poco más de un año.

Durante el juicio el rapero se intentó defender, diciendo que su padre también es paparazzi y según el portal ABC, el esposo de Kim Mardashian señaló que  "algunos paparazzi son capaces hasta de meterse en el coche"

Además West recordó que durante el atercado estaba pasando por una mala época ya que su abuelo Portwood Williams estaba luchando entre la vida y la muerte. A pesar de todo no parece arrepentido de haber agredido al paparazzi ya que, explica que tomó la cámara sin intención de hacerle daño, pero insiste en que el fotógrafo se tiró al suelo y fingió haber sido agredido.