Steven Tyler anunció que esta sería su gira de despedida, ¿qué los llevó a tomar esa decisión?
Esa idea ha estado rondando nuestras cabezas hace algún tiempo. Pero déjame aclarar algo: si bien esta será la última gran gira al estilo Aerosmith, puede que sigamos haciendo cosas en el futuro, quizá con algún nuevo formato o con otra alineación. Vamos a ver qué pasa. Mientras sigamos sonando bien y pateando traseros en el escenario, creo que no vamos a querer parar.

¿Cuán difícil era hacer música a inicios de los 70, cuando tú y Joe Perry tocaban en bares para sobrevivir?
Fue más difícil de lo que muchos creen. Joe y yo siempre tuvimos el sueño de formar una banda y salir de gira. Lo queríamos con todas nuestras fuerzas. Steven (Tyler) tenía el mismo sueño que nosotros, pero en ese entonces estaba en otra banda, que no tenía mucho futuro, la verdad. Por eso, cuando nos unimos, todo fue magnífico. Sabíamos que sin él no teníamos muchas posibilidades de alcanzar nuestras metas.
 
¿Imaginaron que tendrían tamaño éxito?
Bueno, una vez que formamos Aerosmith, teníamos tanta confianza en nosotros, tanta hambre de salir adelante, que era imposible que no lo lográramos. Todos estábamos comprometidos al 100% con esto. No puedes tener un plan B si quieres ser un rock star. Yo, por ejemplo, desde que estaba en el colegio, lo único que quería era una banda. No había instrucciones de cómo conseguirlo, pero era lo que más anhelaba en esta vida.

Eres el cerebro de canciones como Sweet Emotion, Uncle Salty y Kings and Queens, ¿tienes algún tema o disco favorito con Aerosmith?
Mis discos favoritos son Toys in the Attic (1975) y Rocks (1976). Amo las canciones que mencionaste porque aún me ponen la piel de gallina, pero la que más disfruto tocando en vivo es Living on the edge... es muy dramática y tiene una gran atmósfera.