Se ha hablado mucho sobre la carrera de Viggo Mortensen después del "Señor de los Anillos". Después de "Aragorn", el actor tuvo la oportunidad de obtener los mayores roles en películas más grandes. Rechazó la mayoría, incluso las películas de "El Hobbit".

En lugar de eso trabajó con algunos de sus cineastas favoritos (David Cronenberg, con el que trabajó tres veces) y viajó por el mundo, incluso haciendo la difícil e hipnótica película de cine arte "Jauja" en Argentina.

Ahora con "Capitán Fantástico" Mortensen regresa a casa, los Estados Unidos, pero interpretando un personaje aún más quijotesco: "Ben Cash", un hombre solitario que ha criado a sus seis hijos en el salvaje noroeste del Pacífico.

Después de la muerte de su esposa, él lucha con la idea de que su manera muy libre y abierta de crianza puede ser tan rígida como los estrictos sistemas sociales de los que se había escapado.

A continuación les dejamos con la entrevista exclusiva de que el actor brindó a este periódico:

-Los estadounidenses tienden a no ser demasiado abiertos a la crianza de los hijos o estilos de vida alternativos. ¿Es útil ver una película que no represente lo que Ben hace como algo tan negativo?.

Lo que es interesante es al principio de la película, se podría pensar, "Oh, ya veo lo que es esto. Esto va a ser una película bien hecha con un sesgo ideológico. Va a ser sobre una fantasía utópica liberal de izquierda. Ellos van a ser nuestros héroes y van a estar en contra de sus enemigos conservadores y sus obstáculos".

Esa es una manera de hacer una película, y podría ser buena. Pero esta no es tan limitada. A medida que se entra en la historia te das cuenta de que no todo es perfecto. No todo se perdona, y no todo es condenado tampoco. Hay muchas capas.

-Tendemos a preferir que las cosas sean en blanco y negro.

La película, sin tratar de ser ideológica, realmente pone su dedo en el pulso de lo que está pasando en el país en este momento. Se habla de la falta de comunicación, la polarización de la sociedad. Estamos en un momento ahora mismo en los Estados Unidos donde las personas no están hablando el uno al otro. Ni siquiera están discutiendo, por lo menos de alguna forma constructiva. Están aislados. Están en estos pequeños campos basados ​​en la religión, basados ​​en la raza, en ideologías políticas, en la clase socioeconómica. Hay un montón de comportamiento disfuncional y una falta de interacción social. Creo que esta película le habla a eso: a la  importancia de la comunicación y en tratar de encontrar un nuevo equilibrio y la manera de hablar el uno al otro.

-Esta tuvo que ser una película muy difícil físicamente, no sólo estar en el bosque en parte de ella, también escalar rocas, ser activo.

Me gusta estar en el bosque. No soy Ben Cash, y yo no vivo de esa manera y no viviría de esa manera. Pero tampoco estaba poco familiarizado con estar en un bosque o trabajar en un jardín. Incluso conocía los libros que él lee. Hubo otras cosas que tuve que aprender, al igual que los niños tuvieron que aprender ciertas habilidades. Tuvimos un campo de entrenamiento donde tuvimos que hacer muchas cosas juntos. Eso también ayudó a llegar a conocernos unos a otros.

Cuando llegó la hora de filmar, eso realmente ayudó a que pareciera real y nos ayudó a vernos como una verdadera familia. Al ver esta película, uno cree que estos son los hijos de Leslie [la difunta esposa] y Ben, y parecía como si realmente lo conocían, me conocían.

Ben es capaz de ser muy presumido y tosco, incluso con sus niños, pero hay momentos en los que realmente parece un padre admirable.
Hay una cosa que está en contra, que es la rigidez, el autoritarismo. Pero se da cuenta de que está participando él mismo en ello de alguna forma, con buenas intenciones. Tal vez no el autoritarismo. Él no es autoritario. Él realmente trata de manejarlo como una democracia, con la libertad de expresión y el discurso público y el respeto a las ideas de los demás. Él quiere que estén dispuestos a considerar un punto de vista completamente diferente. Pero en cierto modo él se aíslo a él mismo y a los niños. 


-Ser un actor no es del todo tan diferente de vivir de esta manera. Fuiste a la escuela secundaria y la universidad, pero has pasado tus años de adulto viajando por el mundo, haciendo una diversidad de películas, aprendiendo cosas nuevas.

El trabajo de un actor, la forma en que yo lo veo, es encontrar la mejor manera posible de ver el mundo desde un punto de vista diferente al mío, a veces radicalmente diferente. Eso es lo divertido y en eso está el trabajo. En ese sentido, te mantiene relativamente infantil o juvenil, ya que estás  constantemente forzándote a mirar las cosas de una manera diferente.

A medida que envejeces tiendes a no hacer eso. Las personas se convierten, a través del curso de las cosas, mental y físicamente más rígidos, menos flexibles. Como actor, mi trabajo es mantenerme flexible tanto mentalmente como físicamente.

-Estoy celoso, para ser honesto.

Pero como periodista llegas a cubrir diferentes historias. Así que eso te hace flexible, ¿verdad?

-Esa es la idea. Pero como actor viajas más que yo. Paso la mayor parte de mis días en un escritorio o en una sala de proyección.

Tienes la oportunidad de viajar a través de tu computador.

-No es lo mismo.

No, estoy de acuerdo.