PARA TENER EN CUENTA...

Los valores de los productos probados son los siguientes:

- Chatpad: $29.990
- Elite Control: $129.990
- Quantum Break: $49.990

Llegó a nuestro país precedido de buenas críticas. El juego "Quantum Break", disponible para Xbox One y Windows 10, se instaló rápidamente como uno de los favoritos de los especialistas gracias a una historia que mezcla de manera dinámica una buena historia y gráficos vivos que atrapan al jugador.

Junto a ello, contar con los accesorios correctos para sacar el máximo provecho a la consola -y por supuesto al título- se transforman en algo fundamental, algo que Publimetro puso a prueba al testear esta popular entrega y un control muy especial.

¡A empezar!

Lo primero que llama la atención -además del estuche que lo acompaña- son los materiales utilizados en la construcción del elite control. Sus componentes entregan, por ejemplo, un mejor agarre al momento de manipularlo sumado a una mayor sensación de precisión en relación al mando tradicional de Xbox (ver galería).

Junto a ello, la diferencia de peso entre uno y otro, incluso sin las baterías, suma un tercer punto importante a la hora de su utilización, sin olvidar la posibilidad de intercambiar piezas gracias a un set de repuestos pensados para adaptar el mando a cualquier título.

Tras ello, la sincronización con la consola es un proceso similar al realizado con el mando tradicional, quedando en condiciones de ser usado. Gracias a un conector de audífonos la experiencia puede mejorar, lo que sumado al chadpad entrega un elemento extra para interactuar en caso de jugar en línea.

Hora de jugar

Junto a los controles, Publimetro puso a prueba "Quantum Break", un juego -disponible en Chile desde abril- aclamado por la crítica especializada y desarrollado en conjunto con Microsoft Studios y Remedy Entertainment.

Tras la instalación y configuración inicial en la consola -tiempo que variará dependiendo del servicio de internet que se posea-, la gráfica sorprende desde un inicio por su grado de detalle y fluidez en los movimientos.

Los primeros minutos de "Quantum Break", a su vez, sirven para conocer la trama inicial y comprender los hechos que llevaron a que Jack Joyce, el protagonista, a tomara las armas. Rápidamente, el exceso de diálogos dan paso a secuencias de acción donde el disparar y ocultarse se transforma en el eje principal.

Los distintos avisos que muestra el juego en pantalla son útiles para guiar a quienes por primera vez comienzan a convivir con los espacios de la Universidad de Riverport, un centro educacional ubicado (en teoría) en el noroeste de Estados Unidos donde se inicia la acción.

A medida que avanza el tiempo de juego, "Quantum Break" construye una historia que obliga a que el jugador extreme sus habilidades en el mando, ya sea para acertar al momento de un intercambio de balas o encontrar la pieza necesaria para reconstruir lo que ocurrió.

El elite control acompaña el desarrollo del juego de buena forma. Su peso y mejor respuesta a lo que ocurre en la pantalla entrega un mayor grado de cercanía con la historia: un disparo se siente más real que en comparación al tradicional.

A su vez, las instrucciones entregadas al protagonista se perciben más precisas que con el tradicional. Apuntar a un blanco o saltar un obstáculo se hace más sencillo e incluso más fácil gracias al agarre.

El consumo de batería es un poco mayor al registrado con el control tradicional, lo que no impide tener la autonomía suficiente para jugar una tarde, por ejemplo.