El Observatorio de Cerro Paranal (ESO), ubicado en la Región de Atacama, fue escenario de un nuevo avance en la investigación del espacio y los cuerpos celestes, luego que un grupo de científicos lograra captar la primera imagen de la superficie visible de Betelgeuse.

La investigación fue liderada por Pierre Kervella, miembro de la unidad Franco–Chilena de Astronomía (UMI-FCA) de la Universidad de Chile, entregando información clave sobre cómo las estrellas masivas enriquecen el medio interestelar con material procesado.

Entre sus conclusiones, los científicos participantes determinaron que esta supergigante está perdiendo masa a un ritmo de varias masas terrestres por año, entregando al medio interestelar elementos químicos como oxígeno, carbono y silicio, entre otros, todos producidos por reacciones nucleares.

Los resultados de esta investigación fueron publicados en primera instancia por la revisa científica Astrophysical Journal, destacándose que  Betelgeuse  es una de las mayores estrellas conocidas, con un radio de 700 veces el Sol, mientras que su tono naranjo se debe a la temperatura particularmente baja de su superficie, que podría alcanzar los 3.500º C.

Por último, se espera que esta estrella termine su vida con una poderosa explosión de supernova dentro de los próximos millones de años.

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