“Triste es darse cuenta de que, al menos en Sudamérica, la mujer sigue siendo un cacho. Un problema más inserto en un sistema creado por y para los hombres. Fui violada durante mis vacaciones y aún ningún médico me ha revisado”, así parte la carta publicada por una chilena que denuncia haber recibido nula asistencia, tanto en Brasil como en Chile, luego de haber sido violada en una playa de Salvador de Bahía.

El texto, subido a la red social por Camila Díaz Gutierrez relata la historia de la víctima, una mujer que estaba de vacaciones y fue atacada sexualmente cuando recorría la playa para tomar fotografías. 

“Para los que se preguntan fui sola junto a una amiga, buscando el peligro dirán varios. Pasábamos nuestro último día en la Isla de Morro y salí temprano del Hostal para pasear por las playas y sacar fotos de los hermosos paisajes. Estaba en eso, cuando un tipo comenzó a seguirme, caminé rápido, intenté perderlo pero logró alcanzarme y botarme a la arena donde me atacó, me amenazó, me ahorcó y me violó. Contar los detalles de lo que sucedió es francamente innecesario, pero sí ahondaré en las diferentes situaciones que viví luego de que logré escapar”, relata. 

La afectada relata la odisea por los recintos asistenciales de la ciudad brasileña y el trato que recibió tras hacer la denuncia. 

“Sólo quería volver a Chile y lo logré, “allá me haré la profilaxis (siutequería de nombre para decirle al tratamiento o pastillas que debo tomar para prevenir ETS), tengo isapre y la atención será mejor”. “Por mí y por todas las mujeres”, así se llama un programa del Sernam, pero al parecer sólo ellos saben de la enorme red de apoyo, porque en ninguna de las dos clínicas a las que acudí me revisaron, derivándome al Servicio Médico Legal”, relata la mujer. 

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