La decisión se enmarca dentro varias exenciones a la ley de protección de derechos de autor "Digital Millennium Copyright", una de las cuales permitirá a los usuarios de teléfonos móviles hackear o hacer jailbreak a sus dispositivos para usar aplicaciones no autorizadas por el fabricante de sus teléfonos.

Hasta ahora, Apple tenía el derecho de solicitar que el gobierno multara con 2.500 dólares cada vez que un usuario violara la ley que prohibe la "elusión de medidas tecnológicas" que controlan el acceso a obras protegidas por derechos de autor, en este caso el software del sistema operativo del iPhone.

La Oficina también renovó y amplió la decisión tomada en 2006 que permite a los usuarios de telefonía móvil hacer jailbreak a sus teléfonos para cambiar de proveedor de servicio.