La tercera edición del Índice de Conectividad Global 2016 (ICG), estudio que midió el progreso de 50 naciones en la inversión y el despliegue de la Tecnología de la Información y Comunicación (TIC) para lograr la digitalización económica, arrojó que en promedio los niveles de conectividad en los Estados analizados es de 5 por ciento más de lo que eran en 2015.

Entre los destacados se encuentran 12 países han mejorado sus posiciones, mientras que cuatro experimentaron una caída. Las tres principales economías desarrolladas son los Estados Unidos, Singapur y Suecia. Las principales economías en desarrollo son los Emiratos Árabes Unidos en el puesto 19, Qatar en 21, y China en el 23.

ICG 2016 identifica tres grupos. En primer lugar los starters, que están comenzando su viaje digital y su puntaje fluctúa entre 20 y 34. Por el momento, su infraestructura digital no se ha desarrollado lo suficiente como para influir fuertemente en el PIB. Los adopters, que es el caso de Chile con 44 puntos y en la posición 24 del ranking mundial, están en el rango medio, tienen una infraestructura digital más fuerte y puntúan entre 35 y 55. Ellos experimentan las mayores ganancias de PIB por aumento de un punto en el ICG.

A su vez, el tercer y último segmento está integrado por los frontrunners, quienes muestran el mayor desarrollo digital con puntuaciones por encima de 55, aunque las ganancias de PIB por punto de ICG son un poco menos que los adopters. Sin embargo, muestran una más experiencia en la plataforma Cloud, en los grandes volúmenes de datos, y en el Internet de las Cosas (IoT) preparando una digitalización económica más extensa.

Los ejemplos de países que avanzaron en el índice incluyen al Reino Unido (quinto lugar), Malasia -que saltó cuatro lugares al 25- e Indonesia, que subió dos lugares al 41. Las ganancias de Malasia e Indonesia son atribuibles a la banda ancha, que a su vez influye en el desarrollo de centros de datos.

Estas dos tecnologías básicas sientan las bases para tres habilitadores de tecnología avanzada: La plataforma Cloud, los grandes volúmenes de datos, y el Internet de las Cosas.

Los puntajes del ICG continúan mostrando una correlación positiva con el PIB, similar a los resultados del año pasado. Sin embargo, el grado en que ICG influye en el PIB varía según la etapa de transformación digital en cada país.

El ICG 2016 considera que la inversión en infraestructura digital se correlaciona con aumento del PIB debido a que aumenta el dinamismo económico, la eficiencia y la productividad. Para hacer subir el PIB, los países necesitan invertir en nuevas tecnologías y garantizar que estas sean adoptadas por los gobiernos, la industria y las personas.

"Un cambio revolucionario se está produciendo en la forma en que funciona el mundo, con economías en todo el planeta convirtiéndose rápidamente en digital. Las naciones que están en las primeras etapas de la digitalización económica deben desarrollar planes tecnológicos a largo plazo que incluyen centros de datos y banda ancha, para cosechar los beneficios de un mayor crecimiento ", dijo Kevin Zhang, Presidente de Huawei Marketing Corporativo. 

Los 50 países evaluados por GCI 2016 representan el 90 por ciento del PIB mundial y el 78 por ciento de la población mundial.

 

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