Más de alguna vez los pasajeros del Metro -o de Transantiago - han sido víctimas durante la hora punta que hombres y mujeres se suben desesperadamente y pasando sobre lo que se cruce en su camino, para posarse sobre el preciado asiento que se encuentra desocupado. 

Por lo menos así lo relatan los cientos de comentarios del grupo de Facebook “Denuncia a las viejas velocirraptor en el metro de Santiago”, donde los usuarios del sistema de transporte descargan su rabia por las personas que no ceden los asientos especiales a quienes los necesitan o por esos que a punta de codazos se abren camino. 

El grupo ya reúne a más de 7 mil personas que comparten imágenes de denuncia, relatos de malas experiencias o tan sólo anécdotas divertidas. 

Su creadora invita a los usuarios a “dejar imágenes, videos, y toda la evidencia posible acerca de cómo las viejas velocirraptor (señoras que se creen de tercera edad, que pasan empujando y maltratando a las demás personas, cargadas de bolsas de tiendas para quitar el asiento en el metro) abusan de los demás y no le dan el asiento a embarazadas, discapacitados y gente que de verdad lo necesita”. 

“Si nos juntamos muchos, quizás haga el cambio, o al menos veamos que clase de gente son”. 

Los relatos

Entre los posteos que aparecen en el grupo destacan por ejemplo el de una joven de 28 años que ha sufrido con esta nueva ‘especie’. “A veces ando todo el día caminando y más encima con tacos, a lo que voy en realidad, es que también tengo derecho a cansarme aunque sea joven, pero veo a estas viejas depredadoras de asientos con cara de pobrecitas y lastimoseando, así tengo que bancármela y aguantarme el cansancio…”. 

Otra joven relata su experiencia en la Linea 5 del Metro. “Aún recuerdo cuando estaba en Vicente Valdés. Calculé perfectamente donde podía tocarme la puerta para poder agarrar un asiento y sentarme. A lo que diviso a 3 señoras al lado mío. Pensé: no creo que me ganen si son señoras y yo soy más rápida. Bueno el asunto es que se abren las puertas y no alcance a pestañar cuando estaban todas las viejas sentadas, menos yo”. 

Un usuario entrega su teoría sobre este tipo de usuarios y plantea que “a lo mejor esa vieja no tiene asientos en su casa que pelean tanto por uno”. 

Una escolar también entrega su historia. “Hace unos días volviendo del liceo había un viejito con bastón y se fue de pie hasta que en Irarrázaval se desocupó un asiento, el iba caminando para agarrarlo (lentiiiito) y como por arte de magia subieron 2 viejas velocirraptor diciendo "agarra el asiento" así corriendo y llegaron más rápido que el viejito que quedó mirando con una cara de "el mundo se derrumba frente a mis ojos" eso:(“. 

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