Videojuegos, cine y coleccionables, industrias que hoy mueven millones de pesos. De hecho, el año pasado la industria de los videojuegos movió unos 90.000 millones de dólares y, para 2018, podría superar los 113.300 millones, según datos de la firma Newzoo. ¿Sabías que GTA V movió más dinero en su estreno que Harry Potter? Tal vez no, pero probablemente si le haces esa pregunta a un verdadero “geek” te responderá que si y te dará al menos unos 4 o 5 datos más al respecto. Por si no lo sabes, GTA V es un popular videojuego. Si no sabías, no eres geek.

Los geeks representan a la reivindicación del nerd. A finales de los 80’s y comienzos de los 90’s  ser conocedor del mundo de los videojuegos y los comics generaba un estigma algo negativo: te tildaban de aburrido, nerd y hasta extraño. En los 90´s durante la niñez de los millenials (nacidos entre 1985 y 1991), la industria de los videojuegos tomó un nuevo aire y tener la última Nintendo en tu casa te podía dar el puesto del popular del curso. Esa generación creció y con ellos la industria también. Las generaciones algo mayores, volvieron a sacar sus figuras de DC comics a los livings de  sus casas y el culto a lo antes mal clasificado como "nerd” tomó un lugar bastante considerable en la industria internacional. Nerd y geek no son lo mismo. Los nerds no son muy sociables y se relacionan más con lo científico. La industria geek ha ido creciendo fuertemente. En los últimos años hemos visto como el hacer películas sobre los comics de “DC” o “Marvel” son inmediatamente sinónimo de éxito. Los geeks consumen principalmente tecnología: consolas, computadores de alta gama, gadgets, celulares, tablets, accesorios y el otro gran mercado es el merchandising tanto relacionado con el mundo de los videojuegos, el mundo del cine, las series, los cómics y más. Lo que más los apasionan son las “ediciones especiales”, son sus tesoros más apreciados y están dispuestos a pagar mucho por ellos.

¿Qué encontrarás en la casa de un geek?

Es muy probable que tengas muchos amigos geeks y que ni siquiera te hayas dado cuenta. Si tienes entre 31 y 25 años, y te criaste alrededor del mundo de los videojuegos y las series, puede ser común que tus amigos tengan uno que otro accesorio relacionado con este mundillo. Sin embargo, el geek está orgulloso de poseer este objeto y se le nota. Un experto geek sabrá a que temporada corresponde la vestimenta de un personaje, cuantas ediciones de una película existen, es muy probable que pueda armar una casita con las cajas de sus videojuegos y que haya visto más series de animé u otras, que novelas en la televisión abierta.

Publimetro habló con el youtuber "Ese Sujeto Gamer" (Nicolás Etchebarne), quién tiene una gran colección de videojuegos (con varias ediciones especiales), posee artículos utilizados en los rodajes de Harry Potter y varios tesoros más. "Con la llegada de juegos como World of Warcraft, Fifa o Pes, la gente que no jugaba videojuegos comenzó a jugar y comenzó a ser popular tener una consola en casa", menciona el youtuber. "Hoy el mundo geek se ha transformado en un negocio. Hay jugadores que incluso viven de eso" afirma Nicolás, quien reconoce estar orgulloso de ser un geek.

Los geeks alimentan su sed de conocimiento con trailers de videojuegos y películas (mejor si tienen relación con el mundo de los comics), aman recorrer en Santiago el “Eurocentro” o el “Paseo Las Palmas” en búsqueda de algún tesoro para su colección. ¿Alguna vez te has preguntado quienes compran esas figuras de Iron Man que están en las vitrinas y cuestan más de 200.000 pesos? Un geek fan de Iron Man, no dudaría en sumarlo a su coleeción. Incluso hay figuras que superan el millón de pesos. ¿Cómo se ve un geek? No es posible definirlo en estos días. Antes los nerds usaban lentes, se peinaban muy ordenados y usaban camisa. Hoy ser “el nuevo nerd” o geek está tan de moda, que es difícil identificar a uno verdadero, aunque si tiene una polera de Nintendo, hay espacio para la duda. Los millenials geeks crecieron y hoy son ingenieros, abogados, profesores, cajeros, panaderos, etc. Son adultos, pero que siguen jugando y han decidido vivir orgullosos de su niño interior y en muchos casos, decidieron también transmitir esta cultura a las próximas generaciones. Hoy, para un geek de verdad, es un orgullo que lo llamen así.