La polémica entre los taxistas de techo amarillo y los conductores de Uber está instalada en el país, luego que los primeros cuestionaran la legalidad de este tipo de servicios y los daños que le hacen al sistema. 

El propio ministro de Transportes, Andrés Gómez-Lobo anunció que se mantendrán las multas y el retiro de automóviles si se detecta a conductores particulares realizando este tipo de servicios. 

En ese marco y ad portas de la presentación de un proyecto de Ley para regular la actividad de servicios como Uber y Cabify, por parte de los parlamentarios de Amplitud, una carta se ha tomado las redes sociales, porque responsabiliza a los propios taxistas y su falta de voluntad de trabajar con los clientes, por la migración de estos a los nuevos servicios que ofrece el mercado. 

“Estimados taxistas: Recuerda aquel día en que yo necesité hacer un viaje desde Parque O’Higgins hasta San ramón y me dijiste que no andabas por ese sector? Cuando le pagué el viaje y usted me dijo que no tenía vuelto y se quedó con el mío?”, dice la carta. 

El autor de la misiva continúa “recuerda cuando yo pedí que encendiera en aire acondicionado porque los termómetros marcaban 35º y la sensación térmica era de 40º y usted dijo que estaba con problemas o que con aire acondicionado es más caro?".

"¿Recuerda cuando le pedí que cambiara su estación religiosa que escuchaba, para una señal que diera noticias y usted lo rechazó indicando que el auto esa suyo? ¿Recuerda cuando hice un viaje de Providencia al Centro de Santiago y usted no encendió el taxímetro y me dijo que trabajaba solo con viajes cerrados? ¿Recuerda cuando estaba en el terminal y usted solo dice que solo aceptaba viajes para el sector Norte? ¿o cuando estaba en el Aeropuerto y el viaje en Taxi me salió casi lo mismo que el viaje en avión?”, agrega. 

“Entonces mi amigo, cada vez que ustedes hicieron este tipo de cosas, estaban regalando un cliente más a Uber. Entiendo su indignación y exigen legalidad, pero esa legalidad no fue utilizada por muchos de ustedes que utilizan taxímetro adulterado y precios fijos”. 

“Entiendo su indignación y yo también lo estaría si por años, yo hubiera ofrecido un servicio mediocre y solo para quienes yo deseara! Y de la nada, yo estoy siendo obligado a replantearme todo eso”, continúa. 

“Si bien Uber no tiene permiso para transportar pasajeros, si lo pensó y solucionó el problema de una población que estaba sedienta por calidad. Y lo principal, Uber no elige el pasajero, no elige el destino, usted tiene la oportunidad de evaluar el motorista. Puedo decir que Uber atiende quienes el taxi no quiere atender y hoy ustedes se quejan para que esos clientes no deseados vuelvan con ustedes pero sin ninguna calidad de servicio”, concluye la carta.  

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