Samantha Mawdsley es una mujer que habita en Londres. Es casada y usa Facebook para estar en contacto con sus familiares y amigos, como tantas otras personas en el mundo. 

Ella, desde luego, jamás imaginó ser acosada en Internet, pues incluso, según dijo a la "BBC", la relación que mantiene con su pareja data de antes de redes como Tinder, por lo que jamás ha accedido a un servicio en el que, a su parecer, esas cosas son comunes. 

Ella no sabía que se equivocaba y que cualquier mujer en Internet y fuera de él está expuesta al acoso, pero lo comprobó de la peor manera. 

Mawdsley escribió una reseña en Internet sobre un pequeño restaurante en Manchester, Reino Unido. Esto en la página de Facebook del mismo. Desde luego, a través de su cuenta en la red social. 

Al día siguiente recibió la notificación de "James", como él mismo se identificó. Era un total desconocido. 

Al momento de abrir el mensaje que este le envió, descubrió que el hombre creyó prudente enviarle una fotografía de su pene.

Esto, como era de esperarse, la sacó de sus casillas. ¿Cómo respondió? De la manera más original: comenzó a mandarle fotografías de penes ella también. 

Facebook

Foto:

Así continuó aunque el hombre le pedía que se detuviera, pues "le daba asco". Él siguió rogando, pero ella no se detuvo. Después suplicó para que no colgara la historia en Internet. 

Evidentemente ella lo ignoró y publicó algunas capturas de pantalla de la curiosa conversación en su cuenta de Facebook. 

Facebook

Foto:

Y así, sin imaginárselo, se volvió viral. Muchos usuarios la llaman "heroína", y no es para menos: esta mujer enfrentó a su acosador y lo hizo arrepentirse por su falta de respeto. 

En su blog, Samantha escribió: 

"Al principio pensé en ignorarlo porque es lo que nos enseñan a las mujeres desde que somos pequeñas. Pero después decidí llamarle la atención sobre el comportamiento ridículo que había tenido y sobre su doble moral".

Definitivamente "James" no volverá a hacerle algo así a otra mujer.