Trabajar desde el hogar. Algo impensado hace algunas décadas, sobre todo si se trataba de un trabajo de oficina. Sin embargo, la masificación de internet en los hogares y el acceso a computadores personales han hecho esto una realidad que con el paso de los años se ha ido masificando. Ahora con el uso de la nube, smartphones y aplicaciones como Skype, todo es aún más cómodo. La principal función del teletrabajo es que los trabajadores no tengan la necesidad de asistir a una oficina para cumplir sus labores y puedan hacerlo desde donde deseen, ya sea en sus hogares, un café o viajando por el mundo.  El desarrollo de aplicaciones ha permitido que incluso se pueda trabajar en grupo a distancia y a tiempo real, permitiendo que entre varias personas vayan escribiendo un mismo documento. Esta opción laboral resulta cómoda para quienes no tienen con quién dejar a sus hijos pequeños o a algún familiar de avanzada edad. Trabajar desde el hogar permite administrar sus propios tiempos y poder desarrollar varios roles al mismo tiempo. 

Cifras de estrés laboral

Aparte de la comodidad de trabajar en pijama si se desea, el teletrabajo impacta directamente en la productividad del individuo. Según un estudio de Ipsos-IDC, quienes trabajan a través de este sistema, logran reducir sus niveles de estrés en un 83%. Cifras no menores, considerando que el estrés es uno de los problemas laborales más presentes en el mundo donde en países como China alcanza a un 76% de la población. En el caso de nuestro país, y según cifras de Adimark, uno de cada tres chilenos dice estar estresado a causa de su trabajo. Al disminuir el estrés aumenta la productividad. En temas de gastos operacionales, el teletrabajo también traería beneficios para las empresas ya que ahorrarían costos por conceptos de transporte.

Teletrabajo en el mundo

Grandes empresas, sobre todo desde el mundo de la tecnología, han ido promoviendo el trabajo a distancia. Uno de estos casos es la gigante informática Microsoft, que lanzó la campaña “Trabaja donde quieras”, cuyo principal objetivo es que las empresas adopten el trabajo remoto. Respecto a la masificación de esta iniciativa, Oliver Flögel, gerente general de Microsoft Chile considera que “Estamos inmersos en la Cuarta Revolución Industrial, donde la tecnología y la nube, están cada vez más presentes y permiten el trabajo remoto. Las nuevas generaciones lo saben y tienen nuevas exigencias en relación a la flexibilidad laboral". Flögel destaca además que la tecnología actual nos brinda las herramientas necesarias para que esto sea posible. De hecho, en la misma Microsoft ya tienen adoptado el sistema.

Según los reportes de "My Sammy", firma consultora en soluciones para el teletrabajo, el 20% del total de la población mundial teletrabaja, y dentro de este porcentaje, el 84% de los teletrabajadores lo hace al menos una vez al mes y al menos un 10% del mismo ejecuta sus tareas diariamente desde su hogar o el lugar de su elección. En Latinoamérica el líder en esta modalidad de trabajo a través de la tecnología es Argentina y si lo segmentamos por edad, los jóvenes entre 20 y 30 años (denominados millenials) son los que más recurren a este sistema. 

¿Qué elementos tecnológicos se necesitan?

Para que un modelo de teletrabajo sea sustentable, se necesita contar con una estructura de trabajo organizada, tiempos de entrega claros y los programas necesarios. En este sentido es vital contar con un dispositivo principal (computador o notebook) y un smartphone, el que podrá brindar acceso a internet mediante 4G compartiendo punto de acceso. En materia de software dependerá del tipo de trabajo a realizar. Puede ser desde un simple procesador de texto como el conocido "Word", hasta programas de arquitectura o de edición de vídeos como el caso de "Avid" o "Adobe Premiere".

Sea cual sea el trabajo a realizar, o las herramientas a utilizar, es vital la organización para cumplir con las entregas pertinentes. En ese caso, aplicaciones como Google Calendar o "Gantt Pro", que te permite llevar una carta gannt online, son de utilidad. Contar con un wereable como un smartwatch también es una buena idea. Dado a que no se posee a un jefe que esté directamente supervisando tu trabajo, tener una alarma que te acompañe en todo momento y en todo lugar puede ser un gran aliado. Los smartwatches poseen en promedio una autonomía de batería de quince horas, lo que perfectamente alcanza para una jornada laboral completa y un poco más. Poseer baterías portátiles siempre es útil, esto considerando que consumir 4G y compartir internet, hará que tu dispositivo móvil agote más rápido su bateria. Aunque claro, si realizas el teletrabajo desde la comodidad de tu hogar, siempre puedes contar con el enchufe detrás de tu velador.