Este jueves se conoció que Twitter fue la nueva red social víctima de un posible ataque a su seguridad, lo que se traduciría en la filtración de al menos 32 millones de contraseñas, aunque la plataforma de los 140 caracteres rápidamente desmintió la información.

La información se conoció gracias al sitio LeakedSource, el cual permite confirmar si nuestros datos personales están o no expuestos. Entre los antecedentes proporcionados, se argumentaba que decenas de millones de claves estarían disponibles.

Además de las contraseñas, direcciones de correo electrónico y nombres de usuario también estarían disponibles.

Twitter liberó un comunicado de prensa en el cual descartó cualquier ataque o vulneración a la seguridad, aunque reconoció que trabajan para mantener la protección sobre estos datos "revisando nuestra información contra lo que se ha compartido en otras filtraciones de contraseñas recientes".

Una de las teorías que circula es que el acceso no autorizado a estos antecedentes personales de los usuarios se realizó mediante virus distribuidos por los navegadores Chrome y Firefox.

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