Aunque no sólo circulan en el metro, y no siempre son mujeres, se ha caracterizado a las personas que acechan por los asientos del transporte público, y se aferran a ellos, aunque alguien más los necesite, como las “viejas velocirraptor”. 

Tanto molestan estos personajes al resto de los usuarios que hay un grupo de Facebook dedicado a ellas, donde los usuarios del Metro y del Transantiago se desahogan y ponen al descubierto a esta "especie".

En ese marco, los mismos integrantes del grupo han identificado otros personajes que también arrasan a bordo del transporte público y que hacen más complicado la ya compleja travesía en el transporte público. 

Uno de los usuarios del sitio, aprovechó la conversación para recordar el “Tratado sobre la vieja del metro”, un documento publicado hace un par de años, donde alguien hacía la descripción de estas personas. 

Según el texto, existe además de la “vieja velocirraptor” -aquella que corre a altas velocidades para alcanzar un asiento en el bus o vagón del tren- la “vieja brontosaurio” que “agita indiscriminada su torso y extremidades dentro de un bus repleto de gente”. 

A estas dos caracterizaciones se suma la “vieja pterodáctilo” que “es aquella que aparenta estar empollando un huevo, dándole tal importancia a su labor que no se levanta del asiento aunque una embarazada de trillizos se lo pida”.

También, según los usuarios del grupo aparece la “vieja T-Rex”. Esta ‘especie’ “son las viejas enormes y su cara es la de un depredador que cuando te mira se le encienden las pupilas de pura rabia y abre el hocico (sic) como que te va a tragar y con eso te asustas y sales arrancando y la T-Rex toman su posición y agarra el asiento y si le dices algo te contesta con un graznido”. 

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