Santi Cazorla tiene parte de su brazo izquierdo en su tobillo y una parte de su pierna en su talón.
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Considerado uno de los mayores talentos de la generación de oro del fútbol español, ganador de las Eurocopas de 2008 y 2012 con la Roja, Cazorla se siente como un rompecabezas después de pasar 668 días sin jugar.
En ese período fue sometido a 11 operaciones para no solo salvar su carrera, sino también su pierna para que pudiera volver a caminar.
Nuevamente activo con un balón en sus pies, el diminuto jugador de 33 años le contó a la BBC el calvario que le tocó vivir cuando una pequeña lesión que sufrió en un amistoso en 2013 frente a Chile se transformó en un "caso de estudio" de la medicina.
"Un simple esguince del tobillo"
Cazorla recuerda que en ese partido hace cinco años recibió una leve patada que rompió un pequeño hueso en su tobillo.