Para vivir o segunda vivienda: Rapel el nuevo destino

Vivir lejos de la ciudad es una opción cada vez más frecuente. Si hasta hace un tiempo lo era trasladarse a ‘las ‘afueras’, hay quienes hoy han decidido cambiar de región. Zonas costeras o campestres instauradas tradicionalmente como segunda vivienda, son la nueva alternativa.

Por Isabel Pinto

 

 

 

Por: Valeska Silva Pohl.

Vivir en un entorno natural no sólo tiene encanto, sino también un buen número de ventajas. En entornos más naturales la vida es más apacible, relajada y armónica, por lo que  la calidad de vida mejora considerablemente. En los últimos años, la búsqueda de un lugar tranquilo, amplio y seguro es la apuesta de muchas familias que buscan sus viviendas en medio de un entorno natural, realidad que se ve en la mayoría de las ciudades desarrolladas en el mundo.

Para muchos Santiago ya es una ciudad colapsada, cada vez más difícil y costosa de habitar. El fabricante de dispositivos GPS, TomTom, elaboró un ránking con las 15 ciudades con peor tráfico durante la hora punta en el mundo, y el resultado sorprende: nuestra capital se ubica dentro de las 10 primeras, liderando además las ciudades sudamericanas.

El escape

Hasta hace poco Chicureo era el nombre que más sonaba para “arrancar”; hoy se suma Rapel.

Regiones como la V y la VI tienen no sólo la ventaja de la cercanía con la capital, sino la de contar con sectores atractivos naturalmente y cada vez con mejores servicios, buenos accesos y posibilidad de traslados.

La playa o el campo siguen siendo muy buenas opciones, pero una zona muy requerida hoy está ubicada a menos de dos horas de Santiago. Se trata del Lago Rapel, un sector tradicionalmente turístico y de veraneo, que está siendo elegido por familias ya no sólo como lugar de vacaciones, sino como su residencia definitiva.

Barro de greda

El Lago Rapel es un embalse artificial  con una capacidad de 695 millones de m3, creado en 1969 con el fin de alimentar la Central Hidroeléctrica Rapel; con el paso de los años dio paso al turismo y creció como balneario de la VI Región. Su nombre, proveniente de la lengua mapuche, significa barro de greda.

“Muchas personas tienen terrenos y construyen casas como una opción de segunda vivienda y para tener un sector tranquilo de veraneo. Sin embargo, en estos últimos años han llegado familias pensando en la vivienda definitiva, trasladando su hogar acá y dejando Santiago atrás. Lo llamativo es que todos continúan con sus trabajos en la Región Metropolitana, pero gracias a los beneficios del teletrabajo realizan muchas labores desde acá, y viajan uno o dos días solamente a Santiago”, explica Domingo López, gerente general de Vive Rapel.

El ejecutivo señala que en los últimos meses ya varias familias han adquirido terrenos y están construyendo. “Por lo general son personas que están entre los 40 y 60 años, que no tienen hijos o ya son mayores de edad, que están estudiando o trabajando y establecidos en Santiago, por lo que ellos como padres tienen la libertad de mudarse a otra ciudad sin problemas”.

Hoy existe un proyecto, Altos de Rapel, de alto estándar, emplazado en una geografía única, con vista al Lago Rapel y su entorno natural, pensado para este tipo de clientes. Está ubicado entre cerros y vegetación autóctona, con terrenos a orilla de Lago  o con la posibilidad de acceder a él  a través de la marina exclusiva del condumio. El proyecto contempla la parcelación de 66 sitios, de 5 mil m2 aproximadamente, en un terreno total de 38 hectáreas.

En diciembre de 2013 la ribera del lago fue declarada Zona de Interés Turístico, integrando las comunas de Las Cabras, Litueche y La Estrella. Esta categoría implica a la actividad turística sustentable, la principal del sector, logrando mejorar las inversiones, mejoramientos viales y cuidado del medioambiente.

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