Felicidad espacial, la experiencia

La felicidad es una sensación, y como cualquier sentimiento, es difícil de explicar. Se vive, se experimenta; esa es la única manera de lograr entenderla y disfrutarla plenamente.

Por Isabel Pinto
Felicidad espacial, la experiencia

Por Marcial Del Rio

ARQUITECTO.

La felicidad es una sensación, y como cualquier sentimiento, es difícil de explicar. Se vive, se experimenta; esa es la única manera de lograr entenderla y disfrutarla plenamente.

La experiencia de la FE (Felicidad Espacial) es algo único. Es la manera de encontrarnos con nuestro entorno más próximo y vivirlo de un modo radicalmente diferente y nuevo. Es una entrega mágica y gratuita que el espacio y el diseño tienen para convertirnos en personas potencialmente más felices.

A través de mi experiencia como arquitecto interiorista he podido darme cuenta de la eficacia de este modelo  FE que, sin grandes pretensiones, ha logrado convertir personas –desde individuales hasta familias completas– en gente más creativa, con mejor visión de la vida y siempre más felices.

He trabajado en muchos proyectos. En hogares en que sus dueños, sin ninguna esperanza de que el espacio les pueda mejorar sus vidas, han encontrado una nueva forma de vivir a través de esta nueva experiencia. Se convierten en seres más amistosos, sociables y cariñosos. Las emociones positivas que entrega un espacio trabajado con FE, sumado a un buen trabajo de iluminación y color, pueden lograr este inesperado efecto.

Los recursos no siempre son un requisito para lograr este objetivo. Recordemos que la felicidad es gratis, y  el espacio ya lo tenemos. No importa cuántos metros cuadrados tengamos para vivir; de verdad, no es importante. Lo primordial es querer vivirlos de la mejor manera, y lograr ese bienestar que tanto todos queremos.

Muchas veces basta con sólo reubicar los muebles en el lugar que mejor se acomoden a nuestras necesidades; iluminar lo que queremos resaltar y liberar de objetos innecesarios cada uno de los espacios; decorar sólo con cosas que nos emocionen y emocionen a otros, que nos transporten, colores, aromas y texturas que nos hagan sentir que estamos exactamente donde queremos. Que nos recuerden lugares, a quienes amamos y quiénes somos en realidad.

Existirá siempre un antes y un después en la FE. Si el lugar donde vives no te acomoda, no hay que mudarse; hay que trabajar en él. Cambiarse de casa no es la solución si no sabemos trabajar el espacio.

Poco a poco este modelo ha ido internalizándose en cada una de las personas que confían en la experiencia y en la esperanza de un mejor vivir.

 

www.felicidadespacial.cl

@marcialdelrio

@felicidadespacial

 

 

 

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