Cocinas: Nuevo punto de encuentro

Mejor distribución, materialidades y aprovechamiento de los espacios marcan tendencia en las cocinas de hoy. La integración al resto de los ambientes del hogar es uno de los cambios más trascendentales del último tiempo.

Por Isabel Pinto

 

 

Por: Valeska Silva Pohl

El concepto de habitar ha cambiado. Hoy más que nunca  se valora un lugar que se ajuste a nuestras necesidades y que entregue una atmósfera de calidez y luz; en el fondo, un espacio que defina el concepto de “hogar”. La industria inmobiliaria ha debido adaptarse a estos cambios, modificando los espacios y ambientes a fin de entregar un valor agregado. ¿El resultado? Zonas abiertas y compartidas, redefiniéndose, por ejemplo, un lugar clave y de gran relevancia hoy: la cocina. Su evolución ha ido de la mano de innovaciones en diseño, tecnología, colores y, sobre todo, funcionalidad.

Lo que se hace, en definitiva, es favorecer la distribución interior para tener mejores espacios y mayor comodidad. La cocina integrada es tendencia porque unifica y permite crear ambientes cómodos que permiten compartir con la familia, amigos o invitados.

“Nuestra apuesta ha sido darle mayor protagonismo a la cocina, entendiéndola como parte esencial de la interacción social. Un lugar para relacionarse, donde se cocina, pero que además es entretenido”, explica Francisco Bascuñán, arquitecto de Inmobiliaria Norte Verde. En la oferta no sólo está integrada a la sala, sino además, equipada con un mesón de baja altura que permite, por ejemplo, trabajar con un computador; así, la mesa de desayunar sirve también para trabajar. La cocina integrada cumple un rol estético, funcional y de convivencia, “y especialmente para los departamentos pequeños es una gran solución, ya que maximiza el espacio, permitiendo un mejor aprovechamiento del lugar”, agrega.

Materiales y eficiencia

Ana María del Río, gerente de marketing de Siena Inmobiliaria, comenta que en el caso de las casas han detectado una demanda creciente por los espacios amplios y completamente independientes. “En el condominio Quilay de Santa Elena, en Chicureo Norte, las viviendas destacan por sus grandes cocinas con terminaciones modernas, extensos mesones y muebles. El objetivo es que varios integrantes de la familia estén cómodamente a la vez; por eso le hemos dado protagonismo al comedor de diario, que por lo general es amplio e iluminado, ya sea como un elemento independiente o integrado al mesón de la cocina”.

Más allá del tamaño, la industria privilegia ofrecer este espacio con materiales de última generación y alto estándar. “Algunos detalles que marcan la diferencia son el piso de porcelanato tipo madera y las cubiertas de Quarz Stone”, indica Bascuñan.

Entre las novedades está el concepto Full Electric, que permite prescindir de las instalaciones a gas y reemplazarlas por artefactos eléctricos, con importantes ventajas, como eficiencia y ahorro energético.

Otro elemento a destacar es que la funcionalidad también tiene relación con la integración de los electrodomésticos, es decir, en casi todos los proyectos inmobiliarios las cocinas vienen equipadas con horno, campana y encimera, generalmente de muy alta calidad.

Nicolás Jobet es el gerente de desarrollo de Socovesa, empresa que ha apostado fuerte por las cocinas, dándoles un look y uso que va más allá de lo tradicional. “El diseño se hace cargo de los cambios que han experimentado los chilenos en su estilo de vida; ya no es sólo un espacio para preparar la comida, sino también un lugar social, un punto de encuentro con familia y amigos. Según estudios que hemos realizado, la cocina cobra mayor relevancia a medida que aumenta el nivel socioeconómico: en los segmentos de mayores ingresos, el 40% de las familias comparte su tiempo en la cocina, más que en cualquier otro recinto de la casa”.

En relación a los materiales, señala que viene fuerte el uso de la madera con  acabados lo más naturales posibles, “ojalá cerosos o mate. En esta misma línea, el uso de cubiertas muy delgadas de materiales ultra compactos que unan la cubierta con el frente de los muebles, son otra tendencia”.

Buscando generar mayor fluidez en la circulación interior y aumentar la sensación de amplitud, la apuesta de Socovesa es por nuevos formatos: cocinas integradas o semi-integradas. Una atractiva propuesta de diseño, directamente relacionada con la funcionalidad, es la aplicación del Design Cooking, “una metodología que permite usar inteligentemente, y en base a la circulación y uso de la cocina, cada metro cuadrado. El objetivo es hacer el acto de cocinar algo más fácil y evitar paseos innecesarios para ir a buscar o dejar algo”, concluye el ejecutivo.

 

Las tipologías

Independiente del tipo y proyecto, actualmente hay 4 tipologías de cocinas:

 

  • Lineal. De trabajo, con foco en el acto de cocinar. Generalmente son más oscuras y tienen forma de pasillo. Los mesones van pegados a los muros.
  • Tradicional cerrada. Se identifican con personas mayores de 55 años, conservadoras y clásicas, que les gusta delimitar los espacios. No relacionan cocinar con un acto social o de diversión, y algunas veces cuentan con servicio doméstico.
  • Funcional semi-integrada. Esta tipología es intermedia y se da más en una vivienda no tan grande, de familia reducida, tiempos acotados, prácticos y muchas veces sin servicio doméstico. Son personas que buscan flexibilidad para adaptar este espacio para un contexto específico, por ejemplo, recibir visitas. Para ellos la vida se divide entre la semana, el fin de semana y ciertas actividades sociales. Es una cocina cuadrada con una puerta corredera o plegable que les da la opción de abrirse o cerrarse, según la ocasión.
  • Integrada cuadrada, con isla o mesa. Ideal para personas relajadas e informales. Muchos son solteros o extranjeros que les gusta cocinar, lo disfrutan y lo comparten con amigos o familia. “Todo a la mano” es la fórmula para hacer más fácil la vida.
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