Lo que ellas quieren: Mujeres y compra de propiedades

Han sido la motivación para que el sector inmobiliario tenga mayor oferta y valores agregados, piensan más que un hombre a la hora de decidir, y hoy crece la cantidad de propietarias de oficinas.

Por Isabel Pinto

La evolución femenina ha tenido un impacto en todas las áreas, y en el estilo de vida en especial. Su cambio, junto con la evolución general de los seres humanos, ha llevado a que las ciudades, y en específico los hogares, busquen un modo diferente de desarrollarse. El mercado inmobiliario evidentemente ha experimentado un cambio siguiendo los deseos femeninos. ¿Cuáles son? ¿Qué valoran las mujeres?

“Las mujeres representan casi la mitad del mercado en la compra de viviendas, y esto seguirá creciendo con fuerza, lo que ha convertido a este segmento en un gran atractivo para las inmobiliarias”, describe Roberto Bascuñán, gerente general de Inmobiliaria Norte Verde.

Respecto de su comportamiento, la tendencia y los estudios inmobiliarios demuestran que las mujeres meditan más la compra de una vivienda en comparación con los hombres. Mientras ellos se guían por factores más racionales –como el precio, ubicación, conectividad, rentabilidad de la propiedad a largo plazo– las mujeres buscan calidad de vida, confort y vida de barrio en proyectos a escala humana, por sobre los amenities y espacios de descanso, como terrazas y quinchos, favoritos de los hombres.

“Por otro lado, no hay que desconocer que las mujeres se están casando más tarde e independizando a más temprana edad, por ende, este segmento que corresponde al millennial prefiere comprar para arriendo, tener una inversión, y dentro de los productos que más demanda lideran los departamentos pequeños (de hasta 50M2), de 1 y 2 dormitorios, ubicados en comunas consolidadas como Santiago Centro y Ñuñoa”, enfatiza.

Amenities

Otro aspecto que se ve en las compras femeninas es su interés por los “valores agregados” que se les puedan ofertar. “En general hemos observado que son las mujeres quienes buscan en los proyectos inmobiliarios más alternativas para relajarse y espacios adecuados para desarrollar diferentes actividades, tanto físicas como recreativas, pensando también en la familia”, explica Andrés Ergas, gerente comercial de RDG (Ralei Development Group).

En ese sentido, marca la diferencia e influye en la decisión de compra el que un proyecto cuente con un buen gimnasio, pero si además se ofrece un espacio como una sala fitness para realizar ejercicios funcionales en grupo o una clase de zumba, abre la posibilidad de que las comunidades se organicen para ofrecer servicios asociados a ese espacio, algo que es sumamente valorado por el segmento femenino.

La misma idea se puede aplicar en el tema culinario, ofrecer en los proyectos salas multiuso es muy valorado, pero si además cuentan con un salón gourmet equipado para cocinar de manera recreativa, se puede ofrecer un programa de clases de cocina en grupo, algo que se ha incorporado, por ejemplo, en el proyecto Parque Pocuro.

Oficinas

Las mujeres son emprededoras y muchas tienen sus propios negocios, por lo que ha aumentado el porcentaje de quienes adquieren una propiedad con fines comerciales. “En los últimos años ha aumentado la participación de las mujeres en la compra de oficinas, principalmente en aquella que tiene relación con una actividad comercial de mujeres emprendedoras y sociedades profesionales de mujeres”, señala Felipe Jeria, subgerente de ventas de Inmobiliaria Armas. Entre 35 y 40% de las personas que tienen interés en comprar oficina son mujeres, “y nuestra experiencia es que al menos en el 60% de los casos hay una mujer interviniendo en la decisión de compra de una oficina”. A su vez, la compra de oficinas como inversión por parte de mujeres es una tendencia que tiene bastantes años; de hecho, las mujeres representan entre 50% y 60% de los compradores de oficinas para renta efectuados por personas naturales en los últimos años.

Al igual que para las viviendas, su mirada es distinta a la de un hombre. “Más que espacios o servicios específicos, las mujeres son más detallistas y preocupadas al momento de revisar una oficina en venta en verde; son más visionarias al momento de imaginar los espacios y prestaciones futuras, y más exigentes que los hombres a la hora de revisar terminaciones, lo que sin duda nos obliga a estar siempre mejorando nuestros estándar”, concluye el ejecutivo.

 

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