Reutilización de aguas grises: ahorra y cuida al planeta

Este práctico sistema no sólo reduce en un 100% tu cuenta de agua por concepto de regado, también mejora el crecimiento del pasto y es un gran aporte al oscuro escenario que vive Chile respecto a la sequía.

Por Bárbara Carvacho

Estamos en tiempos donde cada vez llueve menos en invierno y hace más calor en verano. Para nadie es un secreto que el agua no abunda y que existe gran preocupación mundial por el riesgo hídrico. Entonces nos preguntamos, ¿qué podemos hacer para no desperdiciarla?

Actualmente, según los datos del Instituto de Recursos Mundiales, Chile está dentro de los 30 países con mayor riesgo hídrico en la proyección al 2025, sumado al déficit de agua que tenemos, que se contempla que aumente a 149 m3/s al mismo año. No es fácil comprender que el 76% de la superficie de nuestro país vive una gran sequía y desertificación de suelo. Sin embargo, existen soluciones para dejar de ser parte del problema y es nuestro deber hacernos parte de aquello.

EFIS es una empresa destinada a reutilizar las aguas grises del hogar, es decir, todas aquellas que usamos en la cocina y el baño, a excepción del WC.  Su gerente comercial, Francisco Pulgar, nos cuenta que, “este servicio nace por la gran problemática que pasamos como país con el tema de la escasez hídrica. No es raro que caiga menos nieve y que el agua haya ido aumentando su precio. Hay zonas donde simplemente no hay agua, pero al mismo tiempo, tampoco queremos sacrificar el aspecto de nuestros jardines”.

Y da en el clavo: no queremos que la plusvalía de nuestras casas baje, mucho menos abandonar los metros cuadrados claves para el esparcimiento de la familia. Por eso, reciclar agua es una gran opción para no transar calidad ni espacio, y, lo más importante, recursos.

Pero, ¿cómo funciona? “Tenemos servicio para vivienda y para proyectos más grandes”, adelanta Francisco, y explica que el primer programa sirve tanto para casas pareadas como para aisladas.

“Lo que hacemos es desviar las aguas grises, que son ducha, lavamanos, lavadoras y lavavajillas. Eso cae en el ducto que funciona con sistema de rebalse, donde se filtran mediante bioesponjas creadas para retener basura como pelos, pelusas, jabones, shampoo, detergente, etcétera”. De ahí, se acumula el agua filtrada, y a través de una bomba de impulsión con sensor de nivel, se dispara hacia las zonas de riego del jardín.

Jardin

Virtudes

Este sistema suena bien en el papel y también en la práctica, porque los beneficios son evidentes. “El impacto económico es tremendo. Si tu gastas 100, vas a gastar 0, aún cuando los equipos tienen un pequeño consumo eléctrico, que es muy menor”, dice Pulgar. Básicamente, estás regando con toda el agua que desperdicias, y no sólo estás ahorrando en la cuenta, también en tu tiempo, gracias al sistema de automatización.

“El impacto ambiental es el gran punto, tenemos que hacernos cargo de la cantidad de agua que usamos en un país que se enfrenta a un panorama negro, así que frente a eso usamos las aguas grises. Muchos de los clientes que tenemos están preocupados por ser pioneros en la innovación, y reciclar los desperdicios también hace que ocupes menos agua de tu pozo –si es que vives en parcelas– y reduzcas tu cuenta, si vives en casa”.

Adicionalmente, tenemos jardines aún más bellos. “Nuestros clientes están muy contentos con el hecho de mejorar la apariencia del pasto, que es algo que no se esperan. Las aguas grises son muy ricas en fósforo y nitrógeno, entonces eso ayuda el florecimiento y al verde del patio”.

Puede sonar rebuscado y aparatoso, pero la verdad es que el sistema es de lo más cómodo. Con valores que van de los 350 mil pesos al millón (aproximadamente), se puede elegir entre una instalación bajo tierra, resistente a sismos, u optar por una cámara de concreto, equipo que puedes poner debajo de tu lavadero o en el mismo baño, porque visualmente parece el estanque del WC.

Una solución consciente y una inversión a largo plazo; reciclar tus aguas grises no sólo te convierte en un pionero, también es un alivio para tu billetera: no por nada, diversas marcas y compañías optan por este servicio.

“Ya instalamos en una escuela de Cerro Navia, casas en Las Condes, parcelas y centros comerciales, como el mall Plaza Egaña. Hemos tenido muy buena recepción porque baja mucho la cuenta del agua y te olvidas de regar el jardín gracias a esta conexión de riego automático. El sólo hecho de tomar un baño significa que los regadores harán lo suyo”, finaliza Pulgar.

 

 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo