Dibujarlo todo: el boom de la ilustración en Chile

Invitamos a Fabián Rivas, Jennifer Frías, Víctor Abarca y Belén Molina Palacios a contarnos cómo es vivir de y por este arte, que se ha tomado impensables rincones y explosiona a la velocidad de internet.

Por Bárbara Carvacho

Nuestra portada de enero es una ilustración, y seguramente ahora ves dibujos donde antes parecía difícil imaginarlo. Estamos viviendo un fenómeno de esta expresión; medios de comunicación, la publicidad y las ramas artísticas independientes se arrodillaron ante este concepto que invita a reimaginar la realidad a través de distintas técnicas, que van del tradicional lápiz análogo al retoque digital.

No es algo nuevo, pero cada año que pasa pareciera que más vitrinas se abren a los trazos y las líneas para retratar lo que vemos y sentimos. Las noticias, penas de amor, canciones que nos gustan y los productos que podemos conseguir. “Tenemos mucha suerte, estamos viviendo un momento donde la ilustración es muy valorada”, nos cuenta Fabián Rivas (@fabrivas en Instagram), ilustrador y diseñador gráfico que colabora en distintas editoriales y medios, además, el responsable de darle vida a la tapa de esta edición de Casas.

“Creo que en los últimos cinco años, al menos, hubo una gran explosión. Antes mi top ten de gente que admiraba en esto era de afuera, y si hago el ejercicio ahora, probablemente más de la mitad serían de acá. Nico González, Carola Josefa, Catalina Cartagena, Belén Molina”, dice Jennifer Frías, artista visual que hoy deslumbra en Instagram con su simpleza y honestidad a la hora de dibujar.

Porque, como cualquier oficio y/o profesión ligada al arte, los desafíos pesan en un país que recién aprende la importancia de la cultura como parte esencial de la formación social. “Hay que combatir a diario contra el miedo, la inseguridad y ansiedad, sobre todo si eres freelance. Caer en la procrastinación es súper fácil”, relata Molina, creadora de historias en colores vívidos y formas libres, con muchas mujeres y animales como protagonistas.

“Lo más complejo es el tema de la plata, ilustrar muchas veces no significa un sueldo, sólo vender lo que vas haciendo”, suma Frías, también conocida como @siempregotica, cuenta de Instagram que ya casi alcanza los 60 mil seguidores que van desde escolares a madres y padres, de Costa Rica, México y España, por nombrar algunos.

Belén Molina Belén Molina Palacios

Y es que esta profesión tiene su lado encantador, por algo siguen en el ruedo. Vivir de su pasión y dedicarse a lo aman salen como respuestas comunes respecto a sus variopintas carreras. Mientras Belén disfruta de ilustrar afiches para bandas amigas, Fabián recuerda con cariño sus libros de autor, como “¿Dónde está mi tuto?”, Frías adquirió el compromiso con sus seguidores de regalarles sus pensamientos dibujados con periodicidad, y Víctor destaca el dibujo realista, su trabajo para el libro “Chile en la Era de Hielo”, y las ilustraciones en acuarela y color digital.

Todo un mundo al que llaman a conocer y adentrarse, sin tanto miedo, porque hoy existen muchas más opciones y herramientas para exhibir y difundir el arte personal. “Hay que ser observador y estudioso. Estudiar pintores clásicos y modernos, comprarse un sketchbook y hacer bocetos. Mientras más hagas, más estilos conocerás, y de esa forma te harás bueno”, agrega Abarca.

La cuenta de @belenmolinapalacios está inspirada en la ciudad y los personajes que no conoce, también incentiva a la formación, autodidacta a profesional. “Aprender, aprender y aprender, en internet, en talleres con artistas que te gusten o workshops de técnicas que te interesen. Es vital entender cosas básicas de la ilustración como la perspectiva, el color y la composición”, y cuando ya encuentres tu estilo gráfico, el que más te acomoda y gusta, puedes aprovechar las redes sociales para darte a conocer como artista.

“Si me cierran Instagram, se muere @siempregotica”, afirma la también dueña de Sad Fun Club, tienda ubicada en Av. Italia 1561, Barrio Italia, que lleva meses apostando por el diseño local en todas sus áreas. “Es importante, llegas a todo tipo de público sin esta red; nunca lo hubiese logrado”.

La autogestión y la tecnología van de la mano: hacer fanzines, comics, colaborar con amigos y amigas. “Vivimos en una era en la que se puede hacer casi todo sin un editor de por medio, y eso es bacán. Se puede vender en ferias de arte, darse a conocer de a poco, y las pegas van llegando solas a medida que vas colaborando con más gente y subiendo tus cosas a internet”, agrega Belén.

Fabián Rivas Fabián Rivas

Como en toda corriente, la tecnología cambió las reglas del juego, puedes mostrarte como quieras, aprender lo que quieras. Estos y estas artistas también aplican esta libertad en el cotidiano de sus procesos: arreglar trazos, agregar texto, hacer collages, hacer más rápido los procesos de ilustrar, Photoshop, Illustrator, y una gama de programas disponibles para pulir y experimentar.

Ser original, buscar tu estilo mediante el dibujo, aprovechar el campo visual para expresarte; esas son las invitaciones de nuestras y nuestros ilustradores invitados para conocer un poco más sobre este fascinante mundo que sólo sigue en ascenso. Y aunque es difícil, es necesario. “Es un trabajo hermoso, cuando uno se dedica a lo que te gusta, tu calidad de vida mejora mucho y el día a día se hace más llenador dentro de las satisfacciones personales”, remata Molina.

 

 

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