Menaje: el arte de poner la mesa

Una comida especial, compartir una copa, un picoteo, celebrar un cumpleaños, Navidad, un asado casual o un matrimonio: el menaje es capaz de cambiar una reunión y transformarla en la velada especial que todos quieren fotografiar.

Por Bárbara Carvacho

Es 2019, existe poco tiempo, los fideos instantáneos y la costumbre de comer apurados donde nos pille la marcha. El hábito de poner la mesa a diario se ha ido perdiendo y hemos sido los protagonistas de reemplazar los encuentros para alimentarnos por snacks, aplicaciones de delivery y comidas al paso.

El menaje de mesa es todo un mundo porque sus opciones son infinitas. Bien sabido es que la comida no entra sólo por la boca, también por la vista, así que tener tu loza bien cuidada y pensada, además de dejarte halagos por el buen gusto, hará que tus comidas sean un momento aún más especial.

Hoy, las opciones son muchas. Hay vajilla para todos los bolsillos, y, a veces esos vasos baratos pueden ser usados sin problema, si sabes cómo combinar todos los elementos que decoran tu mesa. Nos gusta la buena presentación, y podemos asegurarte que la experiencia de esperar tu plato de comida con detalles que te rodeen aumentará el sabor y el buen momento en un cien por ciento.

Dionisio de La Cerda Olivos, desde la tienda de equipamiento e insumos gastronómico, Imahe, nos explica que “para que la mesa se vea bien, como primer consejo, debemos utilizar siempre un mantel o individual, sea de género, plástico, bambú o, incluso, de papel”; un detalle esencial que puedes usar como base para contrastar en color o textura con el resto de los objetos que pondrás encima.

De ahí en adelante, todo es más libre porque depende de lo que dispongas en casa, de la ocasión y de tu estilo. “Cada persona debe elegir su menaje -vajilla, cubierto y cristalería- según sus gustos, no hay receta. Eso sí, cada implemento tiene su uso específico y eso debería respetarse. Por ejemplo, no corresponde comer el plato de fondo en uno de postre o tomar vino en un vaso de jugo”, dice.

Menaje

Juan José Powditch es artista visual y ha estado al mando del menaje de eventos y matrimonios. Desde su experiencia, asegura que el tamaño de la mesa y la loza influye en las decisiones que tomemos pero ningún escenario debería ser excluyente para pensar en el orden y disposición de las cosas.

En eso concuerda Carla Svenson, organizadora de eventos: “si tu comedor es reducido y sólo contempla lugar para cuatro, hay que pensar en eso a la hora de comprar tus platos, no comprar unos gigantes. Si tu mesa es muy amplia, tratar de no sobrecargar sólo por llenar el espacio, y tener cuidado con los huecos entre objeto y objeto, que tienden a dar una sensación de lejanía entre comensales y enfrían la jornada”.

No todo es espacio. “Los accesorios también son indispensables. Elegir la iluminación es otra forma de potenciar el menaje. Si tienes una comida formal, vas a tener que iluminar más, para que se pueda seguir el protocolo sin problemas. Si es una comida íntima, entre amigos o pareja, puedes tener la luz más baja, tenue, y ser más cómodo para la vista”, asegura Powditch.

También tenemos la deco perse. “Recomiendo flores, ojalá naturales. Elementos como los portaservilletas, el portacubierto, los tags personales con el nombre de cada invitado, son los detalles que acercan a la persona a la mesa”, agrega.

Cómo aplicar tu decoración es bastante libre pero sí hay reglas de oro que tanto la organizadora como el artista visual y el encargado de Imahe recomiendan no romper. “Si nos ponemos rígidos, mi recomendación es no mezclar juegos de loza distintos. Tratemos de tener cuatro o cinco platos, cubiertos y vasos iguales para no arruinar la armonía visual de la mesa”, apunta Svenson.

De La Cerda, por su parte, pone en alerta las botellas. “Poner una bebida tamaño familiar sobre la mesa, no. Para eso existen los jarros. También existen cubiertos especiales para servir los alimentos desde las fuentes porque es extremadamente feo eso de sacar la comida con el tenedor o la cuchara que estamos usando para comer”.

Es el mismo representante de la marca de insumos de cocina que señala la loza manchada, sin brillo o con manchas de grasa, como un imposible; tal como Juan José Powditch: “lo único que no puedes poner en tu mesa es la falta de pulcritud, de limpieza. Los manteles e individuales no pueden estar manchados, el brillo de las copas es importante, no platos ni vasos picados, eso jamás”.

Son reglas básicas y opciones infinitas. Las que la están llevando hoy invitan a la naturaleza y el riesgo. “Más natural, más a la moda: individuales de madera, flores, cubiertos de bambú, detalles con materiales que evoquen lo orgánico”, dice el artista visual.

“Ahora la gente se la juega con detalles más escandinavos y delicados; cubiertos negros, dorados. La tendencia es usar diseños, la loza con alguna textura o color diferenciador. En el caso de usar loza blanca, que no tenga impurezas, que brille y tenga un buen acabado. En cristalería, existen muchos diseños y sólo hay que atreverse a innovar”, concluye Dionisio.

 

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