CoureTex: la tela chilena, única en el mundo, que protege la salud

¿Sabía usted que existe un material que es capaz de eliminar gérmenes y bacterias, protegiéndolo de esas molestas fuentes de contagio? ¿Qué diría si le digo que este novedoso material es producido en Chile, de forma exclusiva a nivel mundial?

 

Bueno, eso es lo que está haciendo Coure (cobre en catalán), emprendimiento nacido y desarrollado en la bahía de Valparaíso, que creó a CoureTex, única tela con hilos de cobre del planeta, con gran potencial en el mundo de la salud, limpieza y otros ámbitos.

 

La idea nació en el 2010, en los días que todo el país tenía los ojos puestos en los mineros atrapados en Atacama. Oscar y Mauricio Silva, papá e hijo, miraban esto atentamente y se empezaron a preguntar si existiría una tela que permitiera a los mineros evitar enfermedades y contagios en las inhóspitas condiciones en las que trabajan.

 

Tras eso, comenzó una carrera, una apuesta y un sueño, del que hoy se cumplen cuatro años; que culminó con la creación de CoureTex, innovadora tela hecha con hilos de cobre, única en su clase a nivel mundial, la que está certificada por el laboratorio LICTEX, de la Facultad de Ingeniería del departamento de Ingeniería Química e Ingeniería Textil, de la Universidad de Chile, como tejido con actividad antibacterial.

 

Mauricio Silva, gerente de Coure Ltda, conversó en exclusiva con DiarioPyme de Publimetro, para contarnos en detalle de cómo el emprendimiento ha ido avanzando, hasta hacerse realidad y qué tienen planificado para el presente y los próximos años.

 

 

– ¿Cómo fue que llegaron a desarrollar CoureTex?

“El proceso ha sido largo, aproximadamente 3 años. Lo primero fue ver si existía un producto de estas características en el mercado. Nos llevamos la sorpresa que no existía en Chile y en el mundo. Probamos con diferentes metales no-cobre para ver si podíamos tejer el producto. Luego que terminamos el desarrollo, tuvimos que buscar un proveedor de hilo de cobre, que no es cualquier hilo (debe ser 99% de cobre, muy delgado, para poder mezclarlo con otros materiales, y activado, para generar oxidación). Tras eso, realizamos una serie de modificaciones a las máquinas para hacer tela, cambiando piezas, importando otras, creando las restantes… hasta crear el Cobretex”.

 

 

– ¿Por qué CoureTex?

“No lo pensamos mucho, era la mezcla perfecta entre tex, para hacer referencia a lo textil, y coure, que es cobre en catalán, por el material, el mineral con el que trabajamos. Súper fácil de recordar y de entender”.

 

 

– ¿Y para qué sirve CoureTex?

“El cobre es un producto que se emplea desde la antigüedad para limpiar o desinfectar áreas, con estudios locales e internacionales que avalan su actividad antibacteriana. Ahora CoureTex sirve para muchas áreas y aplicaciones, desde ropa interior femenina hasta cubre colchones y cobertores para el área clínica y hospitalaria, pasando por pañales para bebés, mascarillas de protección, antiparras para dormir, almohadas, vendas deportivas, forritos de protección de celulares -que eliminan los gérmenes mientras el equipo se carga-, sábanas, esponjas para lavar la loza, elementos para exfoliación, y todo elemento de uso donde la premisa sea mantener libre de gérmenes y bacterias un área”.

 

 

– Dices que el producto es único a nivel mundial. ¿Por qué?

“Como producto no existe en ninguna parte del mundo, lo revisamos en estos años de desarrollo, junto con la investigación realizada al momento de inscribir la patente, donde se debe mencionar la técnica existente en el mercado, y no había ninguna referencia. Lo más parecido son los calcetines de cobre, que usa oxido de cobre, con sólo un 1% del metal rojo en su composición, degenerando sus características con los lavados. CoureTex, tiene una composición ideal de un 35% a 45% de cobre, para lograr su acción antibacterial, manteniendo esta cualidad con el tiempo”.

 

 

– ¿Cómo ha sido la recepción del nuevo material?

“Muy buena. A todas las personas que les hemos comentado su uso y aplicaciones, les encanta. Dicen wow, tiene muchas aplicaciones. La existencia de los calcetines ha ayudado como referencia, ya que en el consiente colectivo de la gente están los beneficios del cobre, eso hace fácil la llegada, Pero, necesitamos hacer masivo esto, que la gente sepa conozca los productos que pueden desarrollar con esta tela”.

 

 

– ¿Cuánto han invertido hasta ahora?

“Con todos los recursos, investigación, buscar proveedores, importar la materia prima, más las mejoras en las maquinarias, al día de hoy, tras tres años, hemos invertido alrededor de 40 millones de pesos (alrededor de USD $75.000)”

 

 

– ¿Cómo lo han podido financiar?

En un principio todo fue desde nuestro bolsillo. Hasta este año, cuando nos adjudicamos un proyecto de CORFO enfocado en la innovación en la Quinta Región de Valparaíso, cuyo proceso de selección se extendió por cerca de un año; concurso con el que obtuvimos fondos frescos (alrededor de 25 millones de pesos / casi USD 45 mil) para continuar el desarrollo y diversos requerimientos como la patente, publicación en diario oficial, difusión, etc.”

 

 

– ¿Cuáles son las metas para este año y el próximo?

 

“Lo primero que queremos como empresa del rubro textil es poder proveer CoureTex a grandes confeccionistas y generadores, porque creemos que puede llegar a muchas más personas que si lo hacemos nosotros. No somos especialistas en ropa interior, máscaras para dormir, elementos de salud almohadas u otras áreas. Para este 2014, queremos darnos a conocer como producto. Para el 2015, la idea es poder comercializar el producto en diferentes áreas, empresas y ser reconocidos como el productor de telas de cobre”.

 

 

– ¿Cómo van con eso, ya han logrado ventas o alianzas?

“Ya hemos conversado con varias marcas grandes chilenas. Nos han manifestado que se encuentran analizando el tema. Les ha gustado las características de la tela, pero que para meter un producto de estas características al mercado les puede llevar un buen tiempo de desarrollo, porque tiene que haber un planificación de marketing, estrategia y análisis de costos”.

 

 

– Y si yo quisiera comprar CoureTex para hacerme una polera, un polerón, o un cobertor, ¿cómo lo puedo hacer?

“El producto lo estamos comercializando hace cinco meses. Hemos hecho algunos productos de prueba para algunos clientes y podemos responder a ciertos requerimientos. Ahora, si quieren comprar tela de CoureTex, lo pueden hacer acá en nuestra fábrica, ubicada en Malfatti #424, Cerro Placeres, Valparaíso, previa llamada al 032-2798388”.

 

 

– ¿Cómo se hace el Cobretex?

El proceso inicial es juntar los atributos del poliéster o fibra que se quiera utilizar con el cobre. Para eso se hace un torcido juntando una o mas fibras de cobre con unas o mas fibras del tejido. Con eso se hace una hebra y con esta se alimenta una maquina de tejer de forma normal, que es en si el proceso. Luego esta maquina hace su trabajo para realizar una tela continua. Si solamente se pone hilos de cobre, este se corta, no funciona. Entonces de ahí es que se haga todo este proceso para poder tejer. El cobre tiene que tener una serie de atributos, sino no se puede tejer. Tiene que tener 99% de cobre y estar activado, para poder generar oxidación, que es lo que libera todos los beneficios del cobre.

 

 

Otros estudios del cobre

 

De acuerdo a los últimos estudios recopilados por la Revista estadounidense de Control de Infección y Epidemiología Hospitalaria SHEA (SHEA, Journal of Infection Control and Hospital Epidemiology) desarrollados en 2013, el uso de superficies de cobre antimicrobiano puede reducir el número de infecciones intrahospitalarias en un 58%.

 

Al respecto, el doctor Harold Michels, Vicepresidente de la Asociación Internacional de Cobre (International Copper Association) sostuvo en la misma publicación que “hasta ahora los únicos intentos de reducir las infecciones intrahospitalarias requerían de higiene de manos, aumento de la limpieza de los pacientes, lo que no necesariamente detenía el crecimiento de esas bacterias sobre las superficies. Ahora sabemos que el cobre es generador del cambio ya que tiene el potencial de salvar vidas“, detallaba.

 

A nivel local, siguiendo un protocolo científico, validado internacionalmente y aplicado por profesionales de la Universidad de Chile, se midió la adherencia de la bacteria SAMR (Staphylococcus Aureus Meticilino Resistente) a superficies de cobre y acero inoxidable; obteniendo positivos resultados para el cobre ya que no registró adherencia de SAMR en ningún momento durante un periodo de observación entre las 0 y 48 horas.

 

 

 

Por: R.O.P. Villanueva Ahumada / Publimetro.

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