“Sép7imo día”: un show en comunión fuera del tiempo

El director artístico Sean McKeown conversó con Publimetro sobre cómo se armó el espectáculo y qué es lo que se lograr experimentar con este montaje

Por Nicholas Townsend

“Me veras volver” se llamó la última gira de Soda Stereo realizada hace diez años atrás. Esta fue la última vez en que los seguidores del grupo argentino pudieron vivir colectivamente la música de una de las bandas más fundamentales de Latinoamérica. Una comunión entre fanáticos que tristemente se repitió siete años después, cuando el 4 de septiembre de 2014 Gustavo Cerati falleciera luego de estar cuatro años en coma, tras sufrir una descompensación producto de un accidente cerebro vascular en Caracas, Venezuela el 15 de mayo de 2010.

Tras la pena, esta semana los fanáticos chilenos podrán celebrar y volver a vivir la música Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti en comunión y con una dimensión artística totalmente inédita cuando el Cirque du Soleil debuté en Chile con “Sép7imo día (no descansaré)", el espectáculo que homenajea al trío argentino. “La idea original vino de los miembros de Soda Stereo. Ellos estaban detrás de la intención de darle a la gente la oportunidad de volver a experimentar al grupo y todo lo que significó para ellos”, cuenta Sean McKeown, director artístico de este show que comienza sus funciones en nuestro país el 20 de julio en el Movistar Arena.

Con más de 70 funciones en Argentina, este espectáculo del Cirque du Soleil llega a Chile para que su elenco de 35 artistas realicen un show de características únicas y que sorprenderán a tanto a los espectadores que vayan por la música como los seguidores de los distintos trabajos de esta compañía canadiense, que ya realizó experiencias parecidas con el trabajo de Michael Jackson y The Beatles. Un montaje atípico, ya que los espectadores estarán de pie, tal como ocurre en un concierto de rock y que muchas veces la atención estará fuera del escenario principal.

Un espectáculo que es el resultado de mucha investigación ya que, según McKeown “hay un factor histórico entre la música y la sociedad”. “En orden de entender el show, el directo Michel Laprise pasó mucho tiempo en Argentina, juntándose con los integrantes de Soda Stereo y la familia de Gustavo Cerati y entendiendo culturalmente de dónde venía esta música y lo que significó para el público latinoamericano”, cuenta.

Sobre cómo lograr llevar la música de la banda a una expresión física como la que realiza el Cirque du Soleil, McKeown asegura que “la letras de Soda son tan poéticas y descriptivas, que fue fácil conectar eso con un montaje físico. Se generó un gran empalme entre la música del grupo y el trabajo del Cirque”. También rescata el trabajo de Bosio y Alberti al crear una banda sonora especial para el espectáculo. “Ayudó a conectar estas acrobacias vanguardistas con la música y traer algo único al show”.

Por ello, el director artístico destaca que este espectáculo es un momento de desconexión del mundo. Algo fuera del tiempo que hay que vivir, tal como los resaltó Bosio en la inauguración del show en el Luna Park en Argentina. “Siempre buscamos que nuestros shows fueran como si fuera un sueño donde la música es todo lo que conocemos y nos une", dijo el bajista a la BBC. “Es algo muy difícil de igualar”, remata McKeown.

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