Villa Cariño celebra 10 años de vida y aseguran que "siempre fue para el humor" que los trataran de "cuicos"

La cumbia de Max Vivar celebrará su aniversario con varios grupos invitados este 10 de marzo en el velódromo del Estadio Nacional

Por Nicholas Townsend

Más que una celebración a la trayectoria, Villa Cariño armará una fiesta de conmemoración de su diez años como grupo para agradecer el apoyo incondicional de un público que los ha apoyado siempre. “Somos un grupo que tiene una complicidad total con su público”, destaca Max Vivar, vocalista de la banda.

bs<f

Una década que, con humor, el cantante asegura se nota al revisar los primeros videos que hizo Villa Cariño. “Hemos ido cambiando y hemos tenido distintas formaciones e integrantes que ha mantenido las ganas de tocar. Al mirar atrás, uno empieza a ver lo que ha construido como grupo”, dice.
Ya haciendo una revisión más reflexiva, Vivar afirma recordar todos los detalles de la primera vez que se juntaron a ensayar. “Lo primero que hicimos fue armar tres canciones para el disco ‘Terapia intensiva’. Hoy, viajando al pasado y sitiándome en ese momento, no me imagino que diez años después estaría en este escenario. Lo que nos emociona por completo es que nosotros decidimos hacer esto por las ganas que teníamos de ser parte de un grupo que hiciera música latinoamericana y que se mezclara en la cultura popular. Nos ha permitido dar alegría”, cuenta.

Dentro de los hitos que destacan en estos diez años, Vivar rescata los festivales en los que han participado, dos en particular. “Creo que somos el único grupo de cumbia que participó en Maquinaria. Nos tocó compartir cartel con Deftones. También, muy jóvenes fuimos al Festival de Viña en 2011. Fue algo que nos sirvió mucho. Nos dimos cuenta que teníamos que ser muy profesionales”, recuerda. Ese mismo año explotó el movimiento estudiantil y, según el vocalista, Villa Cariño tocaba 28 días al mes en los distintos establecimientos educacionales que estaban en toma. “Nosotros quisimos aportar. En un momento vimos que la música era más que para un regocijo personal”, cuenta la voz de “Clandestino”.

beadf

A inicios de 2000, la cumbia se tomaba los eventos universitarios de la mano de exponentes de larga trayectoria como Tommy Rey. Y para la según mitad de aquella década, grupos como Villa Cariño apostaban por este género, que hoy ha renovado su audiencia. “Siento que la cumbia empezó a valorarse como lo que es, un estilo muy importante en América Latina. Mucho tiempo estuvo asociada al Año Nuevo, matrimonios, Fiestas Patrias… Pero estos grandes músicos como Tommy Rey y Leo Soto, que son fundamentales en la cumbia…, gracias al trabajo de ellos y gente más antigua, se empezó a destapar algo”, explica el cantante.

En el camino también tuvieron que lidiar con una particular crítica en redes sociales: ser 'cuicos' que hacen cumbia. “Nos daba risa. No tenía nada que ver con nuestro origen. De repente alguien pensaba que vivíamos en un lugar que no vivimos. A los mismos integrantes rubios del grupo yo les digo 'cuicos'. Siempre fue para el humor”, cuenta Vivar.

Con toda esta historia ya recorrida, Vivar plantea que “a lo mejor ahora vendrán los años más difíciles para el grupo. Con esta década uno consagra una parte, pero ahora viene nuevos desafíos. Los integrantes fundadores siempre dijimos que íbamos a hacer un camino hasta que nosotros mismo nos miremos y digamos que vamos a descansar”. El grupo está en plena consolidación de su carrera en México y, prontamente, tocarán junto al reconocido compositor de cumbia Celso Piña.

Pero antes armarán esta gran fiesta por sus diez años de trayectoria denominada Festival Despertar, el 10 de marzo en el velódromo del Estadio Nacional, en la que celebrarán junto a destacados grupos nacionales e internacionales como Los Amigos Invisibles, Movimiento Original, Inti Illimani, Guachupé, Tiro de Gracia y Santa Feria, entre otros.

Además se realizarán diversos talleres de emprendimiento en oficios artísticos y musicales, clases magistrales de producción y difusión musical, y una gran feria artístico musical.

Las entradas, que se pueden adquirir por el sistema Eventrid, tienen un valor que va desde lo 9 mil pesos en su primera preventa y 18 mil pesos cuando comience su venta general.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo