Lollapalooza Chile sacó adelante su versión más difícil

El clima en Argentina alteró los horarios de las presentaciones por el retraso de la llegada de los equipos, problema que tuvo su puntó más visible en la polémica queja de Mon Laferte el sábado

Por Nicholas Townsend

Solidaridad. Ese es el concepto que Maximiliano del Río y Sebastián de la Barra, socios fundadores de Lotus, destacan de esta octava versión de Lollapalooza Chile. Es que las jornadas del sábado y domingo no fueron fáciles para la organización del evento, ya que éste sufrió una serie de cambios en sus horarios, los que se fueron comunicando en el transcurso de ambos días, que fueron el resultado de la apuesta de montar la versión nacional y trasandina en paralelo y los problemas que trajo el clima en Argentina, los que llevaron, incluso, a cancelar allá su último día .

“En términos generales, estamos súper contentos. Estos dos últimos días hemos estado sorteando las dificultades de fuerza mayor por condiciones climáticas en Argentina. La verdad que con el apoyo de autoridades, equipo técnico y artistas, los tiempos calzaron y todos los artistas tocaron”, dijo Sebastián de la Barra.

Es que la producción vivió una de sus versiones más complicadas y trabajó para poder sacar adelante los shows sin que hubiera mayores alteraciones o tener que mover shows de día (Sólo Spoon tuvo que tocar una jornada distinta a la agendada). Varias presentaciones sufrieron retrasos y otras tuvieron que cambiar de escenario, pero todo se logró manejar.

“He visto que mucha gente está apoyando y agradeciendo de que estemos realizando el festival y no cancelando. Agradecemos la compresión de los artistas. Entre ellos se apoyaron mucho. Hay muchas cosas que la gente no sabe. Han compartido muchos equipos de última hora. Eso es como antiguamente eran los festivales. Ese espíritu se está dando acá”, relató de la Barra.

“Lo más importantes es que los shows se lograran. Todos se han presentado y han podido estar frente a su público. Ese era nuestro fin último. Lo que apareció fue mucha solidaridad entre los artistas. Camila Cabello le prestó todo su backline a Zara Larsson y después ella la estuvo viendo arriba del escenario agradeciéndole. Muchos artistas se vieron beneficiados”, agregó Maximiliano del Río.

Mon Laferte Eduardo Angel

Pese a ello, la polémica se instaló el sábado, cuando Mon Laferte protestó públicamente sobre el escenario que no la habían dejado usar pantallas. "Por la chucha que nos tratan mal a los artistas chilenos", dijo. Es que la necesidad de que los técnico trabajaran con los equipos que estaban llegando retrasados de Argentina llevaron a tomar la decisión de remplazar la pantalla por telones para poder montarlos y así, llevar adelante el resto del festival.

“Detrás de esto hubo mucha solidaridad. Hay gente que no se sumó a esto y esa fue la opción que quisieron tomar. Después hablaremos cara a cara. Chance the Rapper tampoco tuvo pantalla y era un artista que venía por primera vez”, dijo del Río, para luego relatar que el músico proveniente de Chicago comprendió la necesidad de poner telones negros para poder trabajar para que los Red Hot Chili Peppers pudieran tocar. “Ellos hicieron pruebas técnicas mientras tocaban y viste el show que realizaron”, contó.

Sobre la apuesta por el hip hop y la cumbia Del Río aseguró que esto tiene que ver “en cómo ha cambiado la sociedad. Tal como decían, había prejuicios y miedos. En Lollapalooza no existen los prejuicios y miedos. Nosotros vamos para adelante y vamos incluyendo todo”.

Además, evaluaron la incorporación de un tercer día de música. “El festival creció y la idea es que se quede por siempre. Es la consolidación y lo normal a nivel mundial. Había un prejuicio de una ciudad y un país que no está acostumbrada a los festivales. Ahora estamos creciendo juntos y ustedes vieron, la gente vino y lo pasó muy bien”, sentenció Sebastián de la Barra.

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