Goran Bregovic se reencontró con el público chileno: una noche cargada de más bodas que funerales

Durante la noche de este sábado los santiaguinos se llenaron de música Balcánica.

Por Dannae Arias

Sarajevo ha sido definido como un lugar oscuro, pues durante cinco siglos fue la única frontera existente entre ortodoxos, católicos y musulmanes. Es una ciudad donde básicamente te disparan por ser de otra religión.

En la práctica sería imposible unir estas tres culturas en un mismo lugar, pero Goran Bregovic lo logra desde su propia trinchera; la música.

Eran pasadas las 9 de la noche y de pronto un par de tubas asomaron por el costado izquierdo del Coliseo de Santiago. Enseguida dos trompetistas hicieron lo propio, esta vez por el lado derecho del recinto. Así, desde el público, la banda comandada por el bosnio-yugoslavo Goran Bregovic se reencontró con el público chileno luego de dos años de ausencia. 

Con la mitad de la platea de pie y con el público de abajo entrando en calor, se dio inicio al show de dos horas, compuesto por su utopía armónica "Three Letters from Sarajevo" junto a los mayores éxitos de la agrupación.

En su faceta de director de orquesta, el “rey de la música balcánica” levantó un brazo para guiar a sus ocho músicos, mientras intentaba presentarlos entre insistentes “I love you Goran” por parte de la fanaticada.

Ya llevaba cinco canciones y bajo el singular lema “Party, party and after party”, el embajador del folclore del Este terminó por empoderar a su público cada vez más agitado. Luego fue el turno de sacar el clarinete y posteriormente el xilófono, nutriendo la fiesta gitana que estallaría dentro de dos canciones más. En aquel momento un efervescente grupo desde platea desplegaría tres banderas: Serbia, Croacia y Yugoslavia.

Cada vez que las hermanas búlgaras Radkova tomaron protagonismo, el público las escuchó en silencio, poniéndole pausa a la fanfarria para sacar los teléfonos y  grabar el ceremonial momento, por ejemplo durante “Pero” (interpretada originalmente por la española Bebé) o para la tradicional “Mazel Tov”.

Algo parecido ocurrió durante la interpretación de “Ederlezi”, que comenzó a capella con luces amarillas iluminando las tubas. Luego de ella, un atronador aplauso repletó el lugar durante 60 segundos.

Antes de bajar (por primera vez) del escenario, el músico invitó a su fiel público: “Vamos a Cantar” y así fue. De hecho, un aplauso espontáneo eclipsó los últimos acordes de “In The Death Car”, canción que compuso junto a Iggy Pop para Arizona Dreams, film dirigido por Emir Kusturica.

La vuelta del Encore 1 fue "para el recuerdo", según los propios asistentes. Primero, y como es de costumbre, presentó a sus músicos, para luego deleitar con las canciones más gitanescas de su repertorio, aunque si de baile se trata, hubo tres momentos álgidos durante la noche de este sábado; la imperdible “Gas Gas” – que ya era coreada minutos antes de que empezara el show-, “Hopa cupa” y  “Kalasjnikov”.

Previo al gran final fue el momento de la clásica interpretación de "Čaje Šukarije Čoček", con un Goran tocando el tambor mientras sus trompetistas bailan al medio del escenario.  Y cómo se podía esperar, Bregovic aprovechó la instancia para brindar: “Salud”, dijo empinando algo que parecía vino disfrazado dentro de una botella de agua mineral.

Así antes de despedirse fue el turno de “Bella Ciao", canción que cobró popularidad luego de que se incluyera en un diálogo de la serie "La Casa de Papel", pese a que partió siendo el canto de los antifascistas italianos durante la Segunda Guerra Mundial.

"Kalasjnikov" fue la elegida para cerrar la noche, canción que debe ser interpretada con ayuda del público; antes de empezar, el compositor contaría hasta cero en cuenta regresiva, momento en que todos gritarían “¡A la carga!”. Acto que repitió dos veces, pues cuando se le pidió volver por última vez lo hizo repitiendo su pegajoso coro.

Además de dirigir la orquesta, el hombre de blanco se dedicó a animar al público con leves esfuerzos, pues fue una de las pocas personas que en aquel recinto logró gozar desde una silla. Goran Bregovic y la Orquesta gitana de Bodas y Funerales volvieron junto al hibridismo presente en sus carnavaleras melodías, pasando de lo melancólico a lo festivo en apenas pocos minutos.

El ícono de la música balcánica se presentó este sábado para dar vida a la fiesta de la tolerancia o al parecer, a más bodas que funerales, pues el también denominado "embajador del folclor de Europa del Este" logró nuevamente hacer vibrar a su público fiel.

Setlist

  1. Vino Tinto
  2. Maki Maki
  3. Duj Duj
  4. Presidente
  5. Quantum Utopia
  6. So Nevo Si
  7. Bijav
  8. Pero
  9. Balkaneros
  10. Mazel Tov
  11. Made In Bosnia
  12. Baila Leila
  13. Gas Gas
  14. Ringe Ringe Raja (Ya Ya)
  15. Šoferska
  16. Ederlezi
  17. Mesečina
  18. In The Death Car
  19. Hopa Cupa
  20. Večeraj Rado
  21. Čaje Šukarije Čoček
  22. Jeremija
  23. Bella Ciao
  24. Kalašnjikov

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