“Pasapalabra”: la maldición del capítulo trece

Tras doce episodios ganados, Macarena Derado no pudo superar la marca de Ledy Ossandón y fue eliminada

Por Nicholas Townsend

Nuevamente, un concursante querido de “Pasapalabra” deja el programa sin poder llevarse el millonario premio que entrega el programa. Pero Macarena Derado no era cualquier concursante. La pediatra se había ganado el cariño de los fanáticos del espacio conducido por Julián Elfelbein por su solidaridad. El motor que la llevó a participar fue el deseo de ayudar a la persona que ayuda a su familia en su casa. Con el pasar de los episodios, Derado volvió a mostrar su generosidad y tras eliminar a Alexander Rodríguez, le ofreció pagarle el doctorado que su contrincante quería hacer y que lo había llevado a participar del programa. “Fue una cosa especial. Él era un chiquillo bien choro. Yo lo había visto en el casting y ese día nos habíamos saludado”, recuerda la pediatra, quien descubrió el juego después de ver a Ledy Ossandón en “Vértigo”. 

Pero su promesa no se pudo cumplir ya que este jueves en la noche, Derado fue derrotada y abandonó el programa. “Yo creo que ya estaba bien. Sentía que, a esa altura, estaba algo cansada. El contrincante que me tocó era muy bueno. Estaba algo nervioso al principio, pero se repuso”, cuenta sobre su eliminación.

Su eliminación se da en el episodio trece, el mismo al que alcanzó a llegar la recordada “Soa Ledy” antes de despedirse sin poder completar “el rosco”. ¿Maldición?¿Coincidencia? Según Macarena Derado, fue lo segundo y siempre pensó que se iba a ir de “Pasapalabra” mucho antes. Pero ese día, algo la hizo pensar que el de anoche era su último programa. “Yo como que sospeché que ese día era el último. Fue bien apretado, pensé en lanzar una más y al final decidí que no. Eso terminó decidiendo el programa. Si lo hubiera hecho, empatábamos y seguíamos los dos”, cuenta. 

Según Julián Elfelbein, la posibilidad de que sea una maldición el que un personaje querido se vaya en el episodio trece, “suena divertido”, pero también cree que es algo azaroso. “Yo creo que en torno al capítulo doce y trece seguramente se produce un cansancio en los participantes. No lo había pensado. Lamentablemente dos participantes se fueron en ese episodio y todo el equipo quería que ganaran. Se dio más una coincidencia que una maldición”, analizó el animador. 

Pero también entrega un dato interesante: en otros países es normal que un concursante siga por un largo tiempo sin lograr ganar o ser eliminado. “No se entrega ‘el rosco’ nunca. En España estuvieron más de un año y medio con un participante. Se da mucho en otros lados del mundo”, cuenta.

Según Elfelbein, hay dos errores que se han ido repitiendo desde que el programa está aire. La primera es guardar muchas palabras para responder después de la primera vuelta. “Las personas que han estado muy cerca, son las que tienen muy buena memoria y se confían. Guardan muchas para la segunda vuelta. Cuando guardan más de 15, aunque quede buen tiempo, esa confianza les pasa la cuenta”. La segunda: “Cada ‘rosco’ tiene dos o tres definiciones largas, difíciles y muy difíciles. En ésas, evidentemente, se caen en el tiempo, o si es verbo, o en el sustantivo”. 

Pese a su salida del programa, Macarena Derado se escucha satisfecha. “Yo pensé que iba a ir un día, jugar y pasar piola. Empecé a ganar y cuando gané como el quinto episodio, tuve que empezar a cambiar pacientes. Le tuve que contar a mis jefes y pensé que me iban a decir que estaba loca, pero fueron increíbles. Ahora, viéndolo, igual es increíble”, dice la pediatra, que no esconde sus ganas de volver. “Sí. Yo creo que sí iría a un repechaje, porque fue una experiencia entretenida. Les di las gracias a todos. Desde el guardia hasta Carlos Valencia. Por supuesto que volvería”, remata. 

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