Héctor "Parquímetro" Briceño, el adiós de un secundario estelar

El destacado trombonista nacional de 65 años falleció el martes en la madrugada producto de un paro cardiaco

Por Nicholas Townsend

“Vo ganai más que un parquímetro”. Con esa frase el humorista Carlos Helo bautizó, sin querer, a Héctor Briceño con su nombre artístico en la década del 80. Un apodo que lo acompañó hasta el martes en la madrugada, luego de que un ataque cardiaco terminara con la vida del destacado trombonista.

Y es que en ese tiempo, el músico no paraba de tocar en la época de abundancia de la televisión chilena, en la que todos los programas contaban con una orquesta propia. En ese tiempo, el instrumentista ya era un reconocido “pitutero”. Una característica que siguió cultivando y que lo llevó a, no sólo a participar en distinto proyectos musicales, sino que a ganarse el respeto de sus pares.

“La música chilena está llena de instrumentistas notables, muy destacados en su rubro y muy reconocidos entre sus pares. Sin embargo, es del todo excepcional que aquello rebase ese ámbito y llegue a lo popular. ‘Parquímetro’ logró aquello, no sólo por su calidad en su instrumento, sino porque se las arregló para hacerse presente ante públicos que probablemente no estaban llamados a ser estrictamente los suyos”, explica Sebastián Cerda, columnista de Publimetro, sobre “Parquímetro” Briceño. “Supo diversificar”, dice Pablo Márquez, director de las radios Sonar y Oasis FM, quien destaca que cada vez que se pensaba en incluir vientos, su nombre era el primero en aparecer. “Dentro de todo, donde estuvo fue bien protagonista”, añade.

Una cualidad que se vio en la pantalla chica y, después, en los distintos escenarios donde se presentó. “Los que ven televisión, lo recuerdan formando parte de orquestas, limpiando de esa estela pulcra que inundaba a esas agrupaciones hasta los 80, para reconocerlas como lo que son: parte esencial de la fiesta. Allí ‘Parquímetro’ sobresalía, con su simpatía, sus caras, su gracia… Los que participan del circuito local de tocatas, en tanto, lo recuerdan porque estaba en todas: Con Los Tres, los Chancho, Electrodomésticos, y una infinidad de bandas, probablemente ajenas a sus nichos iniciales, pero que veían en él una prenda de garantía, un aporte no sólo en sonido, sino también en energía, en vibra”, expone Cerda.

Pero lo que no deja de llamar la atención y que termina por ser algo inusual en la industria, fue el nivel de protagonismo que forjó de la mano de un instrumento que siempre está en la segunda línea, incluso de sus pares vientos. Con una carrera que se paseó por el swing, jazz, la salsa, la cueca chora, el funk y hasta el pop, Briceño se convirtió en un reconocible ser atípico.

“Es súper raro que un trombonista sea conocido. Tiene que ver con lo que hizo en los programas de humor ochenteros. Pero, más allá de eso, es un tipo súper dúctil en los géneros que abordó”, dice Márquez.

“Como en el cine, en la música también puede haber actores secundarios, esos que no ostentan el rol estelar, pero que muchas veces terminan logrando tal conexión con los espectadores, que se roban parte de la película. ‘Parquímetro’ Briceño fue a todas luces uno de estos últimos”, agrega nuestro columnista.

Carrera 

Héctor “Parquímetro” Briceño comenzó su carrera en la banda de la Armada de Chile, donde realizó el servicio militar en la década del setenta. Pero donde empezó a destacar fue en sus participación en distintos programas de televisión de la década del ochenta y noventa.

El músico fue parte de “Japenning con ja”, “El festival de la una”, “Sabor latino”, “Siempre lunes” y “Cuánto vale el show”, y fue el primer trombón de la orquesta del Festival de Viña del Mar desde 1979.

Además de participar en distintos proyectos, Briceño estaba a cargo de la dirección de la banda de salsa Santiago All Stars. La noticia de su fallecimiento fue confirmada por la destacada folclorista María Esther Zamora y confirmada por Jorge Hasbún, director y productor ejecutivo del grupo.

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