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Esfuerzo Pyme 18/12/2020

La pandemia lo hizo tomar su bicicleta y saltar la rampa para emprender

Claudio Saporta diseñó y construyó plataformas de saltos que son sensación entre los ciclistas.

Por : Cristián Méndez

De seguro muchos de los que ahora están entre los 45 y 55 años y que sufrieron la fiebre del bicicross, practicaron saltos en rampas armadas con maderas y cuya altura dependía de la cantidad de ladrillos, palos o neumáticos que se conseguían. Para que los hijos de los otrora malabaristas de las BMX entiendan, era algo así como lo que mostró El Tarro en su ya conocido video de Youtube.

Ahora, gracias al ingenio de Claudio Saporta existen plataformas de saltos que cualquiera puede comprar y que son más estilosas y resistentes que las que se usaban en los 80 y 90. “La inspiración por un lado fue mi hijo y sus ganas de hacer deporte y compartir conmigo. Todos los días teníamos que acarrear las tablas y el pesado ladrillo para hacer saltos. De a poco otros vecinos querían también saltar en ella, por lo que quise darle una vuelta de tuerca y tener algo que fuera más práctico, liviano y transportable. Algo que él pudiese armar y transportar fácilmente, y recordé unas rampas similares que vi en un viaje al extranjero donde esta industria está más desarrollada”, explica el fundador de Repü Training a Esfuerzo Pyme y Publimetro.

“Es cierto que esta idea estaba. Rondaba en mi mente hace tiempo, pero lo que me impulsó a llevarla a cabo fue el quedar cesante. Además, el desempleo aumentaba y tenía que reinventarme para sobrevivir”, continúa este ingeniero comercial al relatar cómo surgió Repü Training cuyos productos destacan por su durabilidad, resistencia, pero sobre todo su diseño vanguardista y su practicidad, ya que las rampas se pueden plegar por lo que facilita de gran manera su almacenamiento y traslado. Y se pueden ver en @reputraining y su sitio www.reputraining.cl

“Son tres tipos de plataformas. La rampa, que es para hacer saltos en bicicleta y depende del usuario y de su habilidad su porte. Por eso hay tres niveles”, continúa Saporta.

¿Y estos niveles dependen de la edad?

Me han tocado niños de cinco años que saltan en las rampas más altas sin problemas y adultos que están en un nivel inferior. La rampa más pequeña se llama Mini, y es para inducir a los primeros saltos y a tomar confianza; luego, está la Pro, que es para un nivel básico a medio y los primeros pedaleos de avanzado y finalmente la Crack, es más alta y con un poco más de ángulo.

Junto a estos productos está también el Manual Machine, que es para practicar un truco que se llama Manual. Una habilidad muy deseada por todo Ryder: levantar la rueda delantera mientras se avanza en una pendiente. “Esto requiere de mucho equilibrio entre tu cuerpo y la rueda trasera. Esta máquina te sirve para ejercitar esto y otros saltos”, destaca este amante de las bicicletas.

¿Cómo cuáles saltos?

Es la base para el Bunny Hop, el Caballito que es saltar en plano sin rampa alguna. Para practicarlo también está la tercera rampa que existe: el Hop, que es una especie de valla que va midiendo la altura que pueden alcanzar en un salto como el Bunny Hop. Esto va de 10 a 40 cm.

¿Cuál es el material que se ocupas para construir?

Todo es madera terciada de 18 mm. Es muy resistente. La primera rampa que hice aún se mantiene intacta y la aceptación del producto es una prueba que es buen material el que se ocupa con muy buenas terminaciones.

Al ver los resultados, ¿cómo está tu orgullo de emprendedor?

Estoy muy contento. No es tan fácil emprender y tener éxito inmediato y dar en el clavo con un producto que es muy aceptado. Tal vez si no se hubiera dado la pandemia no estaría donde estoy ahora, a pesar de que siempre quise tener algo propio. La pandemia me dio el empujón para buscar algo, encontrarlo y desarrollarlo. Hay hartos sacrificios, pero vale la pena. Recomiendo emprender.