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Esfuerzo Pyme 17/01/2021

Mujeres al Cerro, el trekking que las empodera de la montaña y de sí mismas

La idea de Francisca González, junto con el ejercicio, es que las mujeres se regalen un momento para ellas.

Por : Cristián Méndez

La oficina de Francisca González (@frangibar) está en la punta del cerro. Y no es chiste. Es la realidad literal de esta corredora de largas distancias (recorrió 128 KM en febrero en Islas Canarias sin parar), amante del trail y la naturaleza. En agosto del año pasado empezó a dar las primeras zancadas de Mujeres al Cerro (en Instagram @mujeresalcerro), emprendimiento que consiste en llevar a grupos de féminas a escalar la montaña.

Fran tiene 54 años y cuenta que hace tres dejó su trabajo como directora de un colegio, para dedicarse ciento por ciento a su pasión por correr, subir y bajar lomas por todo el mundo. Sobre este hobbie, al tiempo descubrió que, además de darle vitalidad, podía ser su fuente laboral, de la cual hoy vive y hasta da trabajo a más personas.

“Partí en agosto del año pasado, invitando a mujeres de mi Instagram @frangibar a que tuvieran una experiencia de subir cerros porque hay muchas que suben. Yo, por ejemplo, corro en cerro hace 8 años. En enero, hubo mucho interés en esto y me dije voy a empezar a cobrar, porque cuando comencé no lo hacía, pensando en que alguna marca se iba a interesar. Traté y ninguna se interesó. Llegó el momento en que me dije es mi tiempo y necesito cobrar”, explica.

¿Hubo “bajas” cuando empezaste a cobrar?

Para nada, enganchó muy bien. Yo igual pensé que al cobrar quizás no iban a querer seguir, pero continuaron de todas formas. Y subo con 30 mujeres al menos, idéntico que cuando partí. Hago seis salidas por semana. Este emprendimiento me permite vivir, pagar todos mis gastos, contratar a dos amigas corredoras más, es decir: las tres podemos vivir de esto.

Ellas también hacen de guía, porque las mujeres van a distintos niveles, ritmos, unas más atrás, otras más rápidas. La idea es que sea una experiencia buena, que quieran volver.

¿Por qué decidiste hacer de tu pasión un emprendimiento?

Cuando avisé que me iba a retirar de mi trabajo en el colegio la gente me decía: “Estás loca, cómo se te ocurre, dónde vas a encontrar trabajo, quién te va a contratar”. Yo les respondía “es que no quiero que nadie me contrate, veré qué hago”. Me reencontré con mi pasión de subir cerros y decidí hacerlo, qué mejor que trabajar y vivir de lo que a una le gusta.

¿Qué te dijo tu familia cuando les contaste de esta nueva forma de ganarte la vida?

Tengo cinco hijos y cinco nietos. Todos me dijeron “mamá haz lo que quieras”. Me casé a los 17 años, entonces les dije: “Me dediqué a ustedes por 30 años, ya están todos grandes, con pareja, el más chico tiene 21… Ahora me dedicaré a mí y a correr. No seré la abuelita que esté cuidando nietos”. También un día le comenté a mis hijos: “Voy a ser influencer a los 50 años”, y me dijeron mamá qué ridícula, los influencer son súper jóvenes todos jóvenes, jajajá. Pero yo insistí en que lo sería. Nada es imposible.

¿Qué buscas lograr en las mujeres que contratan tu servicio de guía?

Mi motivación es que les guste el cerro como a mí. Es tanta mi pasión que dejé mi pega, renuncié para correr por el mundo. Así soy de apasionada por el cerro. Me dije a los 50 años (hoy tengo 54) no trabajo más y voy a dedicarme a hacer esto, que es lo que me apasiona.

¿Cómo es trabajar con la pasión de tu vida?

Es maravilloso, una lo disfruta. Como era directora de colegio tengo esa cosa como de liderazgo y les doy charlas a las mujeres de empoderamiento femenino, de que todas podemos llegar, que lo podemos lograr, que somos capaces de muchas cosas. Busco que las mujeres dejen un tiempo para ellas, dejen a los niños un rato, les digo regálense unas horas para ustedes. A las mujeres nos cuesta mucho darnos un tiempo para nosotras, porque somos muy culposas. Decimos está la pega, después hay que ir a ver a los niños, entonces cómo vamos a salir. Mi discurso es que las mujeres se atrevan y se regalen ese espacio.

Hay varios trekking grupales, ¿cuál es el plus del tuyo?

La diferencia de lo que yo hago con el resto de los trekking es que sólo lo hago con mujeres, no llevo hombres, ni niños. Algunas de repente me preguntan si pueden llevar a los hijos y les digo que no, porque la idea de esto es que tú te liberes de tus hijos, desconectarse, darse un tiempo para ti y nadie más. Cuesta que se regalen esas horas para ellas. Antes de subir les doy una pequeña charla de lo que vamos a hacer, de por qué estamos ahí.

Entre cerro y cerro, ¿cómo llevas las finanzas y la logística de tu emprendimiento?

Yo veo todo, las finanzas, inscripciones. Soy súper ordenada, tengo herramientas para ese tipo de cosas. Contesto el Instagram, soy mi community manager. La pega mayor la tengo en la organización, más que en la salida misma. El tema de la logística de todas las subidas es lo que quita más tiempo.