¿Es un mito la igualdad ante la ley? El caso de la joven que apuñaló a su pololo y quedó libre que pone en tela de juicio a la justicia de Reino Unido

El juicio a Lavinia Woodward abrió todo un debate en Inglaterra que abarca desde el tema racial a la igualdad de género.

Por Camilo Henríquez

Lavinia Woodward es una brillante estudiante de Medicina en Oxford que cambió para siempre su vida el 30 de diciembre pasado.

La joven tuvo un ataque de ira luego de que su novio Thomas Fairclough tratara de llamar a su madre para contarle que se encontraba evidentemente drogada.

En su loca reacción, según indica The Sun, Lavinia lanzó un notebook, un vaso y un frasco de mermelada a su pololo para evitar la conversación antes de apuñalarlo en una pierna.

El lunes, un juez la dejó en libertad porque la joven era “demasiado inteligente”. En su sentencia, el magistrado Ian Pringle consigna que Lavinia es una “joven extraordinariamente capaz”, que tenía un alto grado de “inmadurez” y que había mostrado un “genuino arrepentimiento”.

También aseguró que la joven estaba determinada a luchar contra la adicción a las drogas, que una pena de cárcel sería demasiado severa y que esta “podría arruinar su carrera médica”, detalla Independent.

Tras la sentencia, se abrió un áspero debate en el Reino Unido que abarca desde el tema racial a la igualdad de género.

A tal han llegado las críticas, que hoy The Guardian señala que el caso de Woodward “expone la igualdad ante la ley como un mito”.

La publicación cita un informe sobre el sistema de justicia penal en Inglaterra y Gales, que pone de manifiesto que policías, fiscales y jueces favorecen a personas como Lavinia sistemáticamente. Se asegura que “los blancos son menos propensos a ir a prisión” y que “el delito blanco es tratado de manera diferente por los medios de comunicación”.

En tanto, The Times indica que casos similares han terminado con “mujeres encarceladas” y rescata la historia de Michaela Booth.

Cuando tenía 19 años la joven golpeó y dejó a un hombre con una fractura en un ojo y una herida en un párpado y fue condenada a 4 años de prisión.

"Es un golpe enorme ver a alguien salir de la prisión porque está en Oxford y quiere tener una carrera”, dijo Booth.

Por su parte, organizaciones que apoyan a hombres víctimas de abuso doméstico aseguran que el juez tuvo “poco tacto” y que la sentencia demuestra que el abuso contra hombres es menos serio para la justicia.

Además, creen que el fallo demuestra la diferencia entre hombres y mujeres cuando se trata de delitos violentos.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo