Toyota presentó el auto que conversa con el conductor

En el Salón de Tokyo la fabricante nipona dio a conocer el Aisha Concept: un prototipo cuyo nombre se puede traducir como “adorable”.

Por Mauro Vidal

“Michael, te noto un poco preocupado esta mañana”. Cualquiera que haya crecido en los ’80 viendo la serie “El Auto Fantástico” no necesita que le expliquen quién era KITT: un Pontiac Trans Am inteligente, con la capacidad de conversar, detectar los estados de ánimo de su compañero humano Michael Knight (el actor David Hasselhoff) y con otras habilidades asombrosas.

Toyota decidió que ya existe la tecnología necesaria para hacer realidad la leyenda de KITT y presentó en el Salón de Tokyo el Aisha Concept: un prototipo cuyo nombre se puede traducir como “adorable”.

Pero el Aisha fue diseñado para aumentar la seguridad y combatir el tedio de la conducción: mediante una numerosa cantidad de sensores y la ayuda de un software de inteligencia artificial, es capaz de interpretar los diferentes estados de ánimo del conductor y mantener una conversación acerca de sus gustos e intereses. También puede intervenir sobre el manejo si detecta que el conductor no está en condiciones de hacerse cargo del auto.

Imaginemos una versión con ruedas del Siri de Apple, pero todavía con más información sobre “su humano”. Porque Aisha cuenta con un historial sobre las actividades y preferencias del conductor (igual que Siri o Google conocen tu historial de navegación), pero además tiene una batería de sensores que analizan los gestos y señales de tu cuerpo mientras manejas.

Tiene cámara de reconocimiento facial para leer las expresiones de tu rostro, cuenta con un detector de actividad para medir los movimientos de tus extremidades (para saber si estás nervioso, atento o adormilado), estudia la velocidad de respuesta de tus reflejos y hasta analiza la curva de sonido de tu tono de voz, para saber si estás eufórico o deprimido.

Por ejemplo, si interpreta que tienes un día alegre y alerta, te recompensará con una conversación donde habrá hasta giros de humor, te rodeará de comandos de luces azules (asociados al optimismo y la actitud positiva), liberará un perfume de menta por las salidas del aire acondicionado y activará la ventilación del asiento para que tanta adrenalina no te haga transpirar.

En cambio, si te nota más serio, Aisha liberará un perfume de lavanda, utilizará colores más cálidos, activará el masajeador del asiento y te propondrá una conversación que te ayude a mantenerte atento en el camino.

Por supuesto, todo esto viene acompañado por un elevado grado de conectividad con las redes sociales: utilizará tus preferencias de Twitter y Facebook para proponerte caminos, salidas o actualizado con información necesaria para tu viaje.

El Aisha es un auto que se puede conducir, pero -como indica la tendencia moderna de todos los concepts- también está pensado para ser un vehículo autónomo. Por eso, tiene un diseño de cabina que se adapta a las necesidades de personas discapacitadas.

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