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Estilo de Vida 14/06/2021

Alzheimer: la dieta mediterránea protegería al cerebro de la enfermedad

Un estudio reciente muestra que puede tener un efecto neuroprotector, con lo que se disminuirían las posibilidades de tener Alzheimer

Por : Fayerwayer / Paula García

El Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo, que daña a las neuronas y reduce el volumen del cerebro, lo que ocasiona trastornos conductuales y deterioro cognitivo.

Esta enfermedad se cataloga dentro de las demencias seniles, aunque no es la única sí es la que ocasiona más daños en el cerebro, y desgraciadamente también es muy común.

Muchos de esos trastornos se manifiestan inicialmente con la pérdida de la memoria inmediata, además de cambios en el estado de ánimo e incluso la personalidad.

Hasta ahora no sabemos exactamente qué origina el Alzheimer, pero se conoce que intervienen una combinación de factores genéticos, ambientales y de estilo de vida.

Por esa razón es que se ha estudiado el efecto que pueden tener ciertos tipos de alimentación para prevenir el Alzheimer y otras demencias.

Riesgo de Alzheimer

Un estudio reciente muestra, que las personas que consumen una dieta mediterránea, presentan menos indicios de riesgo para el Alzheimer.

Esta investigación fue realizada por un grupo de especialistas en neurología de Alemania, y se publicó en la revista especializada Neurology, apenas el mes pasado.

En ella participaron más de 500 voluntarios mayores de 60 años: 343 eran grupo de riesgo para Alzheimer, por tener familiares con ese padecimiento.

Los demás participantes, considerados cognitivamente normales, sirvieron como referencia para comparar resultados.

El estudio incluyó pruebas de las habilidades cognitivas de los participantes, además de que se midió su volumen cerebral, a través de resonancia magnética de imagen.

También se incluyó el análisis del líquido cefalorraquídeo, para buscar biomarcadores relacionados con el Alzheimer: las proteínas tau amiloide.

Alimentos neuroprotectores

En los resultados no solamente se compararon los grupos de riesgo, con los demás: también se hizo una correlación con la alimentación de los participantes.

A todos se les indicó que siguieran una dieta mediterránea.

Esto quería decir una gran cantidad de frutas y verduras, cereales y semillas, pescado y grasas insaturadas, como el aceite de oliva; además de pocos lácteos, huevos y carnes rojas.

Los participantes debían registrar diariamente su alimentación, con lo que se pudo conocer qué tanto habían seguido las recomendaciones.

Los investigadores encontraron que las personas que se alejaron más de la dieta mediterránea, tenían una mayor cantidad de proteínas tau y amiloide en el líquido cefalorraquídeo.

Una de las causas de la neurodegeneración, en el Alzheimer, es que esas proteínas forman depósitos alrededor de las neuronas, por lo que es importante que sus concentraciones en el cerebro sean bajas.

Alzheimer dieta mediterránea
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Buena para el cerebro, buena para todo el cuerpo

Aunque no se tiene claro el mecanismo en que una dieta, como la mediterránea, tiene ese efecto neuroprotector en el cerebro, sí tenemos algunas pistas.

Los pescados, como el salmón, que se incluyen en este tipo de alimentación, contienen ácidos grasos omega-3 y omega-6, que han demostrado tener efectos antioxidantes.

En general un nutriente se considera como antioxidante si retrasa o detiene el daño celular: en este caso esos antioxidantes podrían estar deteniendo la degeneración de las neuronas. 

Otra de las razones por las que esta dieta podría tener éxito es que incluye muchas frutas y verduras: otra fuente natural de antioxidantes, como la vitamina C.

Además contienen fibra, al igual que las leguminosas y semillas, que también se incluyen en esta dieta: otro factor que contribuye a evitar la inflamación en general.

Todos estos alimentos además no solamente tienen un efecto neuroprotector: también sabemos que disminuyen el riesgo de tener diabetes y favorecen la salud cardiovascular.

Así que sin importar si nos falla la memoria o no, o si somos muy jóvenes, quizá es un buen momento para reconsiderar nuestra alimentación.